Aunque el resultado no fue el esperado por los 40 millones de argentinos, el comienzo del Mundial fue, también, la concreción de un sueño. El de Tomás Villordo, de 6 años, oriundo de Villa Rosa, que junto a otros 10 chicos fue elegido en el concurso “De la mano al Mundial”, de McDonald’s, para ingresar al campo de juego con los jugadores de la Selección en el esperado debut de Argentina en el Mundial.
La experiencia de Tomás, y su mamá Mercedes que lo acompañó, fue única y sin dudas será un recuerdo que quedará grabado en sus retinas por siempre.
Poco antes de las 10 de la mañana (hora argentina) los televisores –y computadoras, teléfonos y tabletas– de todo el país se encendieron para vivir el encuentro entre la selección Argentina y su par de Islandia.
Mientras tanto, a 13.500 kilómetros de Buenos Aires, en el estadio del Spartak de Moscú, once chicos argentinos miraban, con asombro, a sus ídolos. A esos que solo veían en la tele, o en la PlayStation y que ahora estaban al lado de ellos, agarrándolos de las manos y, seguramente, compartiendo el mismo sentimiento: los nervios a flor de piel.
Allí, parado al lado del defensor Marcos Rojo, estaba Tomás y mirándolo de cerca, su mamá, emocionada hasta las lágrimas al ver a su hijo, que sufrió tantos vaivenes producto de sus problemas de salud, sonriendo.
A poco de cumplir sus 7 años, en julio Tomás deberá someterse a una operación del corazón. Con tan solo un año, sus papás recibieron un terrible diagnóstico: el pequeño de Villa Rosa padecía una extraña versión del Síndrome de Down, llamada Mosaico, causante de graves problemas de salud.
Fue por esta razón que, siendo un bebé, debió ser intervenido por un tumor. Pero contra todos los pronósticos que hacían suponer que el desarrollo de Tomás iba a ser muy dificultoso, él pudo demostrar que nada detiene a su fuerza interior.
“Fuimos poniéndonos objetivos chiquitos. Tomi estaba siempre tan contento que iba mostrándonos que las cosas eran más simples, que podría hacer todo pero a su tiempo, con paciencia. Y yo fui dándome cuenta que era una mamá más fuerte de lo que creía”, contó Mercedes.



