“Es más difícil sorprender con la risa que con el drama”

Con 25 años de carrera, el payaso Fidel sigue conquistando a las nuevas generaciones. Trucos para sacar una sonrisa en una sociedad cada vez más identificada con la tragedia.

18 de septiembre de 2015 - 00:00
por Celeste Lafourcade

Durante su infancia, por consejo de su padre escondió su segundo nombre. Demasiado revolucionario para un contexto marcado por la dictadura militar más sangrienta de la historia. En la década del 90 y con 20 años recién cumplidos, la urgencia por manifestar algo distinto al discurso dominante, hizo que Esteban Yocco reflotara su escondido “Fidel” para robar carcajadas. 
Con 43 años y 25 de profesión, Fidel se convirtió en payaso en plena época de pizza con champagne “cuando la contracultura empieza a salir a la calle, para conectar con la gente”, recordó en diálogo con El Diario. 
Antes de radicarse en Del Viso, hace 6 años, donde fundó su escuela “Media Vuelta”, Fidel gestó sus payasadas en la ciudad de Buenos Aires y las llevó por Latinoamérica. 
“El circo siempre había sido una actividad que se transmitía entre familias que habían nacido en eso, -expresó- pero hace 20 años surgieron muchos centros culturales, la escuela de circo criollo donde empezaron a abrir el juego y ahora cada vez se profesionaliza más”.
- ¿La profesionalización tiene que ver con que los niños están cada vez más estimulados y exigentes?
-Totalmente, el público está cada vez más exigente y los niños también en cuanto al nivel de atención. Y lo que hacemos tiene que ser cada vez mejor. 
- Ustedes trabajan con el público más sincero, los chicos si no les gusta algo lo dicen…
-Sí, te cortan, te dicen “me aburro” y tenemos que trabajar con esas exigencias. También hay un montón de movida cirquera que nos obliga a mejorar. 
- ¿Qué es aquello que atraviesa a todas las generaciones y nunca falla?
-Cuando te reís de vos mismo, cuando te exponés al ridículo, a que te salgan mal las cosas. Cuando estás en la escena entregado a que no todo es perfecto y algo te puede salir mal, a partir de ahí salen los gags y la complicidad porque ya hay otra cosa gestada.
- ¿Estás de acuerdo en que es más difícil hacer reír que llorar?
-Sí, es más difícil porque siempre tendemos al drama. Nos llama más la atención, lo ves en los noticieros, en la calle, hay mucho enganche con la queja. Es más difícil sorprender al otro desde la risa que desde el drama. Nos unimos en la tragedia. 
- ¿Cuánto creció la movida cirquera en Pilar?
-Mucho, están saliendo pibes con mucho talento. Se está poniendo lindo. Además de mi escuela, doy clases en las escuelas municipales y lo noto mucho en los chicos. 
- ¿A qué se debe?
-El arte circense es muy integrador, tiene acrobacia, que es algo deportivo, telas, que es una disciplina más artística. Además es muy inclusivo, todos pueden participar. Es una herramienta para decir cosas de una forma increíble. 

El dato
Tres escuelas privadas de circo funcionan en Pilar: Media Vuelta, Circo Sar e IntegrArte. Entre 70 y 100 alumnos tiene cada una. 

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