Atlético se juega esta noche su última ficha en el Torneo Provincial de Clubes de Buenos Aires y solo le sirve un pleno para mantener la ilusión de llevarse el premio mayor.
El Rancho está obligado a ganar de visitante frente a Sportivo Escobar en la revancha de la final por el título bonaerense y el ascenso al Torneo Federal.
Con la victoria, Atlético igualaría la serie que arrancó con un traspié en la calle Ituzaingó. El domingo de Pascuas, fue derrota en casa 71-63 y la serie se puso cuesta arriba. Porque el desempate se volvería a jugar en Escobar, ya que los de la ciudad de la flor fueron los mejores de la fase regular.
El Rancho mantiene vivas sus esperanzas, porque el juego de ida fue muy parejo y cerrado. Se definió por pequeños detalles que buscaron corregir en la semana.
“A 1 minuto, estábamos abajo 63-62. Recuperamos dos pelotas y estaba para cualquiera. Mañana (por hoy) también será para cualquiera. Ellos también están obligados a ganar en su casa”, destacó Jorge Urquiza buscando motivación para encarar la revancha.
Cancha llena
En Escobar lanzaron la venta anticipada de entradas y tuvo un gran movimiento. Incluso desde la prensa del club anticiparon que las populares (detrás de los tableros) será un lugar para estar parados, para ampliar la capacidad de público.
JORGE URQUIZA
“No me asusta”
“Vamos completos. Entrenamos muy fuerte toda la semana. Fuerte de verdad, porque es como jugamos. Tenemos que transferirlo a la cancha.”
Así describió Jorge Urquiza en La liga Radio (FM Plaza 92.1) cómo vive la previa de la revancha Atlético.
“Cometimos muchos errores, por ahí por falta de experiencia, sin tantas finales encima. Es un grupo joven. Después, en términos generales, no hay diferencias entre los equipos”, aclaró.
“En todo lo que he emprendido en mi vida fui de abajo. El destino me marcó así, ir a buscar las cosas. Nos pasó con Náutico, con Ciudad, diezmados. Por ahí es un incentivo, cuando entremos a la cancha mañana, lo sabremos. Yo no tengo ningún tipo de presión. No me asusta nada”, argumentó.
“Si nosotros jugamos al ritmo de ellos, los dejamos subir la bola tranquilos, les dejamos poner cómodos la pelota abajo del aro, que Runke empuje y genere ayudas, saca la bola afuera y llegan las ayudas. Así nos complica mucho”, explicó.
“Cuando hay presión uno va a las fuentes, que es el tiro de tres puntos, y no la metimos”, sintetizó el juego de ida.