San Patricio arrancó el año en el Grupo II con un triunfo que llevó la ilusión al máximo. Como local, el Celeste venció 47-10 a Liceo Miliar, que llegaba desde Primera y con el punto bonus.
En el pueblo celeste se generó una expectativa enorme y el equipo la alimentó dentro de la cancha.
“El debut fue increíble. Fue un sábado excelente”, definió un exultante entrenador, Ariel Kusnier, en charla con El Diario. “Debutó un capitán, con jugadores nuevos, con reapariciones y salió todo muy bien. La rompieron los forwards, la rompió Fede Cachabue, uno de los mejores fue Martín Rovere”, empezó a enumerar razones de la contundente victoria.
“Fue un comienzo soñado, porque los chicos lo habían soñado. Fue más concretado que soñado”, destacó el coach por todo lo que trabajaron para este debut.
“Los chicos trabajaron muy duro desde el 24 de enero. Se viene notando que era un año con el grupo compenetrado, unido, con jugadores recuperados. Las últimas dos semanas fueron de mucha ansiedad y encima nos tocaba jugar con Liceo Militar, que bajó del Grupo I”, explicó.
“Era un debut bastante importante, que nos iba a dar una medida para qué cosas estábamos y jugamos un muy buen partido”, subrayó Kusnier.
“El primer tiempo fue muy, muy bueno. Teníamos mucha preocupación con el poder del pack de Liceo, con un scrum muy importante. El juego que proponen ellos es muy cerrado y nos fue muy bien”, expresó.
“Frenamos los embates de los delanteros de ellos. El plan nos salió bárbaro.
En el segundo tiempo, ellos salieron a buscar el partido y los ayudó un poco el viento. Nos encerraron un poco, aguantamos muy bien en defensa y en cada oportunidad que tuvimos, le pudimos marcar”, desgranó la actuación del Celeste.
Plan ideal
“Los forwards bancaron una parada durísima. Liceo venía con antecedentes importantes en el Grupo I. Tenía el scrum más poderoso. Nosotros nos entrenamos a conciencia y la parte de la actitud es importante. Para sorpresa nuestra, los dominamos”, confesó.
“Funcionó muy bien el line, la defensa. Y Fede Cachabue (2 años afuera por hombro) volvió como apertura y la rompió toda. El Pibito está contento. Es un cara-sucia que disfruta mucho jugar y venía de mucho tiempo afuera por lesiones”, detalló.
“Fue un debut soñado, porque no sabíamos si era un partido para ganar, por la talla del adversario. Y nos encontramos con esto, con un partidazo y ahora la moral está muy alta”, sentenció Ariel. “Sabemos que se puede y que todo depende de nosotros”, completó.
“Ahora nos toca una fecha con Padua, un rival muy duro, sobre todo cuando está con el equipo armado en las primeras fechas. Vamos a tratar de aprovechar la localía y volver a ganar”, prometió.
Fractura
En la media hora del 1º tiempo, Francisco Stempler se fracturó la parte frontal del cráneo, con hundimiento. Fue trasladado al Hospital Austral y luego derivado a la clínica Trinidad de San Isidro. Se hicieron todos los estudios, no hubo otras consecuencias y el lunes por la mañana, lo operaron. Le colocaron una placa biodegradable.
27
puntos marcó Federico Cachabue, el goleador y la gran figura de San Patricio. El apertura convirtió los 5 goles luego de los tries, junto a 3 penales y un drop.
El Celeste
San Patricio formó con Nicolás Fernández López (debutó como capitán), Andrés Munin, Facundo Canovas (Gastón de Robertis); Federico Vila, Joaquín Bodelle (Agustín Luzurica); Francisco Stempler (Alejo Romeo), Santiago Mesropian, Martín Rovere; Valentín Muñoz, Federico Cachabue; Tomás Klaput, Santiago Aló, Lucas Gurevich, Matías Marguery; y Juan García Haymes. DT: Ariel Kusnier. Tries: Bodelle, Cachabue, Rovere, Marguery y Mesropian.
