El footgolf no es pasión de multitudes pero tiene lo suyo. En el camino va cumpliendo objetivos y solidificando mojones. El próximo gran desafío de esta disciplina, que básicamente consiste en jugar al golf con los pies y una pelota número 5, es el Mundial que casualmente se llevará a cabo en nuestra ciudad.
Y ese primer torneo ecuménico a desarrollarse durante enero en Pilar Golf Club tendrá protagonismo pilarense también dentro de la cancha, gracias a la clasificación conseguida por Ezequiel Vázquez, quien brilló en la última etapa de la Liga de Profesionales celebrada en Náutico Hacoaj y alcanzó el soñado boleto. Fue 4° en la general con 66 golpes y a uno del ganador Sebastián Pelliccioni y acabó como líder en el Tour de Buenos Aires.
“Fui el primer clasificado por el Tour de Buenos Aires del que este año participaron 190 jugadores y en la Liga de Profesionales quedé 10° a 16 puntos del 8°, que fue el último clasificado por ese ranking”, explicó Vázquez, que en menos de un año de practicar footgolf ya se colgó el cartel de mundialista. “El resultado del año fue muy bueno, conocí el deporte en febrero y ya en noviembre estoy entre los mejores 10 del país”, añadió.
Para los Vázquez, cada torneo es una cuestión de familia y el efectuado en Tigre no fue la excepción ya que quien lo acompañó como caddie fue su padre Sergio, ex jugador de Racing y la Selección Nacional, entre otros equipos. “Habíamos armado una estrategia con mi padre y habíamos calculado que cada cuatro hoyos había que hacer un birdie por lo que con un -4 o -5 se ganaba. Y salió todo según lo planeado ya que terminé con -4 a un golpe del primero. Con ese puntaje sabíamos que nos metíamos arriba y terminamos felices”, narró Ezequiel.
Luego de que la pelota cayó en el hoyo 18 sobrevinieron los abrazos y el festejo pero la mente ya está puesta en enero y en el Pilar Golf Club, mes y sede de un Mundial con el que soñó durante mucho tiempo. “Es algo único, soñado, todavía no caigo del todo y tengo muchas sensaciones internas que son inexplicables. Todo deportista siempre sueña con estar en la elite mundial y yo soy un privilegiado. Poder representar a mi país en un mundial es algo que no se compara con nada”, le confió a El Diario.
Pese al final feliz, la temporada no resultó sencilla para Vázquez, que tuvo un inicio fabuloso, ganando cinco de los primeros 11 torneos que disputó pero luego entró en un bajón que casi le cuesta la clasificación. “Tenía mucho por aprender y asimilar y por suerte pude hacerlo a tiempo para coronar el año con el ingreso al Mundial”, destacó.
En ese sentido, subrayó como “vital” el apoyo de la familia: “quiero agradecerle a mi viejo por estar siempre a mi lado, caminar cada hoyo con la misma pasión, alegría y nervios. A mi novia por bancarse los viajes, los entrenamientos, los nervios previos a los torneos y por ser el bastón incondicional que todo deportista necesita”. Y luego amplió “a todos los que siempre confiaron en mí y tiraron buena onda”.
“Desde el momento en que clasifiqué no paro de soñar con el Mundial, todos los días es un sueño distinto ”.
EZEQUIEL VÁZQUEZ.