Jorge es un fanático de las motos que le dedica varias horas de su tiempo a elaborar pequeñas réplicas con la manipulación de latitas. Utiliza el arte para relajarse y tomar contacto con las motos, luego que meses atrás le robaran la suya.
La creatividad trata de esa posibilidad de trabajar sin restricciones y cuando se alcanza a un nuevo nivel, es cuando aparece lo novedoso, lo que alimenta la capacidad del creador pero también la mirada virgen del espectador.
Lo que puede ser considerado una descripción general se contrasta con esa simpleza con la que Jorge Guayama, un joven derquino de 28 años, fabrica pequeñas motos de diversos estilos a partir de residuos, en especial, latas de gaseosas y cervezas.
Fanático de las motos, fue un día hace 6 meses que se puso a trabajar en ese recipiente que una vez vacío, pasa a formar parte del circuito de los deshechos. La lata que apenas supera los 350 mililitros de capacidad fue intervenida para cumplir otras funciones, como la de no extrañar a la motocicleta que tiempo atrás le robaron mientras volvía de su trabajo en Tortuguitas, donde se desempeña como clarkista. “Próximamente la tendré otra vez”, advierte, mientras continúa con sus creaciones.
Desde chico estuvo vinculado con el arte y las manualidades, acudiendo a la actividad “porque me tranquiliza, me relaja”, señala el artista que se vio impulsado tras participar de una feria mostrando sus pequeñas motos.
Asimismo señala que tarda hasta 3 horas en la confección de cada modelo, y habiendo fabricado unas 200 y regalado un gran porcentaje de ellas, fueron varios desconocidos que lo han contactado para obtener una de las diminutas máquinas y también para felicitarlo por sus creaciones.
Consultado por la reacción y la respuesta de los que se topan con su trabajo de artesano, Jorge Guayama sostiene que es el combustible que lo alimenta para seguir.
“Se quedan sorprendidos, les gusta. Dicen que es un arte no muy visto y eso me llena el alma y me levanta más la autoestima al ver su reacción”.
Actualmente, Jorge promociona sus diseños a través de Facebook al valor de 50 pesos los modelos “cross” y “Fz” y 70 las “choperas” y “Ninja” aunque según aclara, “no lo hago por necesidad, solo porque me gusta hacer arte y que les guste. Por eso no las cobro tan caras y si las cobro es para no menospreciar mi arte y esfuerzo”.
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Horas aproximadamente demanda la elaboración de cada modelo de moto.
