Una prodigio con la pelotita entre ceja y ceja

A los 16 años, es una de las mayores promesas del golf argentino. Está ganando la temporada nacional por amplia  ventaja. Una combinación de talento y entrenamiento sin pausa.

23 de agosto de 2014 - 00:00

por Alejandro Lafourcade

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Cuando tenía 9 años, Macarena Aguilera hacía equitación y se divertía coleccionando las pelotitas de golf que caían desde la cancha cercana. Ahora, ya con 16 y luego de haber cambiado la montura por los palos, es una de las mayores promesas femeninas del país, a fuerza de talento, disciplina y grandes resultados.

En sus principios, la adolescente fue entrenada por Carlos Carballo en Campo Chico, aunque en la actualidad representa a Pilar Golf y es conducida por Rubén Llanes.

“Desde los 13 intervengo en torneos nacionales, dedicándome fuertemente a la competencia”, expresó en charla con El Diario, agregando que “antes de salir a competir tuve 2 años de aprendizaje, sumando experiencia y lograr hándicap”.

Macarena acaba de consagrarse en Chaco, una de las 5 fechas anuales del Nacional (Sub 18), clasificatorio para el Sudamericano. Hasta el momento, terminó 5º en Neuquén y se adjudicó la prueba de Paraná, por lo que lidera las posiciones con bastante ventaja, restando las fechas de Río IV y Mitre Pérez (Rosario).

Pero, como la competencia no se detiene, este fin de semana se encuentra en Chile, disputando el Abierto Pre Juvenil, donde el año pasado terminó segunda, a tan solo un golpe de la ganadora.

Claro que al talento natural hay que ayudarlo con disciplina y esfuerzo: “Me dedico al golf de martes a domingo, entre entrenamiento y competencia. En un día normal de semana, salgo del colegio (Parroquial de Pilar), almuerzo en el auto, entreno de 14 a 18 y después tengo 2 horas de gimnasio. Estudio de noche. Ya hace 2 años que sigo esta rutina y estoy acostumbrada, aunque al principio cuesta…”.

Y expresa: “Me encanta la competencia, me atrae demasiado. Con el golf paso mucho tiempo entre el verde y estoy con amigos, no es nada aburrido. Es cierto lo que dicen: el que juega al golf, se termina fanatizando”, reconociendo que “mi papá me lleva a todos los torneos, lo valoro porque no todos los padres lo hacen”.

“Pegarle a la pelotita lo más fuerte que puedas es una sensación única”, dice Macarena, completamente atrapada por su deporte. Además, explica que el golf “es muy solitario y se viven tres competencias simultáneas: contra vos mismo, contra los rivales y contra la cancha. Una de las más difíciles es la de Villa Allende, donde se juega el Abierto del Centro. Gané en ese campo recién el último día”.

Como buena planificadora, la adolescente ya piensa en el futuro: “Me preparo para ir a estudiar a Estados Unidos y jugar en la universidad. No hay muchos sponsors que apoyen a mujeres profesionales en el golf nacional, por eso, si querés ser profesional tenés que ir al exterior”.

 

De elite  

A mediados de año, Macarena compitió por primera vez en el Junior Open de Manchester, Inglaterra, donde hubo un representante de cada país. Fueron tres días en link (un campo sin árboles, con el desafío del viento y junto al mar). La pilarense terminó 10º entre las mujeres y 34º en la general, y obtuvo la posibilidad de asistir al Abierto Británico, ganado por Rory McIlroy, otro joven prodigioso.

 

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