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Tribuna del lector: Sábado en casa

por Pablo Busch*
1 de julio de 2014 - 00:00

Luego de 17 días de medida de fuerza, los trabajadores de Knorr conquistamos el objetivo central que nos habíamos propuesto, que era terminar con la obligatoriedad del trabajo los sábados a la tarde. Para levantar el conflicto, se realizó una votación que arrojó un resultado contundente: 278 votos a favor  y 45 votos en contra.

Si bien el conflicto fue definido por la medida de fuerza, la base de sustentación de nuestra campaña fue denunciar que la empresa violaba la Ley de Contrato de Trabajo, y que se amparaba en un encuadramiento fraudulento como “régimen de trabajo por equipos” que le permite desconocer las leyes. Esta campaña contra la ilegalidad contó con el ejemplo de los trabajadores de la fábrica vecina Worldcolor, que también dio la lucha por el “sábado en casa” y la ganó.

Junto a los compañeros de Worldcolor, Procter, Exal, Kromberg y Bon Masé es que venimos construyendo una Interfabril en el Parque Industrial de Pilar, que pone en jaque a las patronales del Parque y con quienes cortamos todos los accesos del PIP durante la huelga del 10 de abril.

Distintas Comisiones Internas se nos han acercado para replicar la campaña del “Sábado en casa” en sus fábricas, y es uno de los desafíos de la Interfabril desenvolver una campaña contra el encuadramiento fraudulento de “régimen de trabajo por equipos” que está presente en la mayoría de las fábricas del Parque, donde son sometidos al “trabajo americano” que destruye la vida social de los trabajadores, empezando por sus familias. Una campaña que impulse la lucha en cada planta por el descanso del fin de semana y por el fin del régimen de turnos rotativos.

Mientras el grueso de las patronales prepara un ataque en regla contra los trabajadores, a través de despidos, suspensiones y rebajas salariales, los trabajadores de Knorr nos lanzamos a una batalla ofensiva y triunfamos. Pusimos a prueba nuestros métodos de lucha y organización, la asamblea, la huelga y el piquete y pasamos la prueba. Hicimos prevalecer antes que nada la unidad en la lucha –inclusive demoramos el conflicto todo el tiempo necesario- hasta conquistar la decisión unitaria del conjunto de la asamblea. Es por eso que los distintos embates de la patronal no tuvieron eficacia y terminaron siendo derrotados.

Es imprescindible que los trabajadores saquemos las conclusiones correctas de esta lucha, para prepararnos para la pelea que se viene. Así como el Gobierno prepara un ajuste para descargar la bancarrota capitalista sobre las espaldas de los trabajadores, los trabajadores debemos preparar una repuesta contundente para que la crisis la paguen ellos. Hoy más que nunca la lucha gremial es indivisible de la lucha política. Vamos por la conciencia política de nuestros compañeros.

 

*Integrante de la Interfabril del Parque Industrial.

 

 

 

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