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Cartas de lectores

6 de mayo de 2014 - 00:00

Un caso de inseguridad corporativa

 

Sr. Director:

En este acto quiero denunciar ante las autoridades correspondientes, y ante la opinión pública, un caso de inseguridad corporativa. Siendo las 19 hrs. del día martes 29/4/2014, concurro al supermercado Carrefour, sucursal Pilar centro, para realizar unas compras, cosa que hago en forma habitual por ser cliente.

Para mejor entender quiero dejar claro que el que subscribe es una persona de la tercera edad, jubilado. Y que abona sus compras con tarjeta de crédito. Como no me conformaron los precios, decido retirarme sin hacer compra alguna. Cuando llego a la puerta después de pasar las barras de seguridad, me detiene el personal de seguridad y me dice que va a revisarme la ropa que llevo puesta. Como lo conozco de vista y de intercambiar saludos, le pregunto quién lo había mandado, y al darme vuelta para mirar hacia atrás, veo que tras de mí hay un señor con la vestimenta de dicho establecimiento y una tarjeta que lo identifica como Ramón Sánchez, Encargado.

Alzando la voz y en lenguaje imperativo repite la orden que me había dado el Sr. de seguridad. Ante tamaña actitud y conociendo perfectamente mis derechos, me niego a hacerlo, porque ninguno de ellos tiene la autoridad para obligarme, y les pido que hagan concurrir al personal auxiliar de la Justicia (la policía), que efectúe la denuncia correspondiente y ante testigos me iba a prestar a sus requerimientos.

Ante mi resistencia, el Sr. Ramón Sánchez se enardeció más y le ordenó al señor  de seguridad que se comunique con la comisaría local y haga comparecer al personal policial y dejándome a mí retenido, orden que efectuó, de manera telefónica o radio llamada, según debe constar en la comisaría.

Ante la actitud de insensatez y necedad de este señor, el personal de caja y el encargado de dicho personal que me conocen como cliente, pretenden disuadirlo. Pero él no depone su actitud y yo quedo retenido por más de 40 minutos.

Mientras todo esto ocurría, yo pido el libro de quejas o actas para dejar constancia de todo lo que me estaba pasando. En un primer momento este señor se negó pero después me lo entregó. En el mismo dejo escrito todo lo que ocurrió.

Pasando más de 40 minutos y al ver que la policía no venía, le pregunto al señor de seguridad hasta cuándo me iban a retener o qué iban a hacer con mi persona. Fue a consultar y se apersonó el señor Ramón Sánchez y me contestó que la policía no iba a venir.

Entonces seguí escribiendo en el libro de actas, diciendo que iba a hacer una contra denuncia por sentirme privado ilegalmente de mi libertad. Por sentirme denigrado, ante la acusación de robo o hurto, y por haber puesto en peligro mi vida, y digo esto por los tantos casos de inseguridad que se hacen públicos en todos los medios de comunicación, yo no me atreví a moverme de ese lugar pensando que si este señor sale a gritar que yo le robé algo con la contaminación que hay desparramada en el aire, y la psicosis que produce en la gente, corro el peligro de que me agredan o me linchen, como vemos a diario en los medios televisivos.

Quiero cerrar esta denuncia haciendo responsable al señor Ramón Sánchez y a la corporación de supermercados Carrefour, ofreciendo pruebas. El libro de actas tal cual está fue redactado, está firmado por el señor Ramón Sánchez, lo que yo

considero privación ilegítima de la libertad.

Constan en las cámaras de filmación de dicho supermercado, la acusación de robo o hurto más el intento de cacheo o revisión de mis pertenencias sin la presencia de testigos y sin el personal policial. Lo considero un traspaso a todos mis derechos y un atropello e injuria hacia

mi nombre y mi persona.

Que el señor Jesucristo nos bendiga.

 

Raúl Gómez, DNI 5.181.239 


Patronales de Zelaya

 

Sr. Director

Atento a la nota publicada en el Correo de Lectores del día sábado ppdo. hacemos saber que como es de costumbre, a las reinas se las notifica que deberán entregar los atributos (capa, corona y cetro) en las fiestas siguientes de su localidad.

Además, con 15 días de anticipación se les recuerda tal circunstancia. Es así que se procede en todos los casos, quedando en evidencia que este no ha sido distinto, ya que los atributos fueron devueltos por la reina saliente en el Centro Cultural de Pilar, con el fin de acondicionarlos, para que la misma los entregue a la nueva soberana para el día de la fiesta.

Sin ánimo de polemizar y dejando en claro el procedimiento, lamentamos profundamente el malentendido, quedando a disposición para cualquier aclaración necesaria.

 

Clarisa Bartolacci, subsecretaria de Cultura Municipalidad del Pilar.

 

 

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