Fénix alcanzó la docena de partidos sin conocer la victoria. La crisis institucional sigue repercutiendo en lo deportivo y ayer por la tarde, en Campana, sumó su segunda derrota consecutiva tras el 2-0 ante Dálmine.
El Albinegro apostó por un juego conservador y buscó cerrarle todos los caminos al local, pero en el segundo tiempo decayó su rendimiento físico y en los 15 minutos finales, el Violeta se lo ganó.
Con esta derrota, el Águila sigue último (junto con Atlanta) en la Zona A del Torneo Transición de la Primera B Metropolitana con 15 puntos. Y el sábado que viene será la despedida de una pobre campaña como local (seguramente en la cancha de UAI Urquiza) ante Deportivo Español, por la última fecha.
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Sin comida, bondi ni doc
Los jugadores de Fénix se fueron con mucha bronca de Campana, pero no solo por la derrota sino por el abandono que están atravesando.
“Cada vez que nos convierten nos bajoneamos y no podemos levantarnos. No vemos la hora de salir de esto. Depende de nosotros”, declaró Martín Zúccaro a El Diario. Y agregó: “Queremos terminar de la mejor manera, pero para lograr eso hay que poner mucho amor propio.”
El defensor, que ayer estuvo en el banco, también se refirió al pobre presente institucional del club. Porque tanto ayer como el miércoles, debieron almorzar en sus casas, viajar por sus propios medios a la cancha y no contaron con asistencia médica, entre otras cosas, por falta de presupuesto. “Molesta pero tenemos que seguir adelante”, resumió.
Jesús Díaz dijo del partido que “lo teníamos controlado pero nos hacen un gol, nos caemos anímicamente y no nos recuperamos. A nadie le gusta estar en esta situación, vamos a intentar salir de esta mala racha”. Y sobre lo extra futbolístico que les toca vivir, expresó: “El club está viviendo una situación complicada. A nadie le gusta terminar así, duele mucho. Ojalá pronto se solucione y arrancar con todo el próximo año.”