Por segundo año consecutivo, la joven diseñadora industrial pilarense Natalia Notthoff obtuvo el premio IncuBA que otorga asesoramiento técnico y una oficina en el Centro Metropolitano de Diseño para desarrollar proyectos innovadores. El premio fue el desenlace de otro proyecto sustentable que ha materializado junto al arquitecto Sebastián Schilman. Estudio Fango, como han llamado a la iniciativa, elabora sillones de tierra revestidos de pasto.
El 2013 Notthoff había logrado el mismo galardón gracias a sus productos sustentables entre los que se destacan lámparas de materiales desechables, lo que le permitió ganar terreno, con exposiciones en diversos espacios como Tecnópolis.
Meses atrás Estudio Fango ha intentado ir por la misma senda por la que Notthoff venía transitando, y finalmente lo logró con este premio que evalúa la posibilidad de insertar nuevos productos en el mercado.
Pero otro de los factores que merece atención en la distinción se vincula con la previa adjudicación de otros premios y la capacidad de exposición, algo que el proyecto de Notthoff y compañía han sabido llevar al pie de la letra en el Museo de Arquitectura de la Sociedad Central de Arquitectos, el festival de música Lollapalooza, festival Eco y el ya mencionado corredor verde, con 30 sillones dispuestos en Tecnópolis.
“Al ser masivos estos eventos, tuvimos la posibilidad de llegar a un montón de gente, lo cual llamó la atención a varios municipios, con los que estaremos trabajando próximamente”, adelantó la diseñadora a El Diario.
Sobre lo que viene, señaló: nos va a encontrar con mucho trabajo, desde el Centro Metropolitano de Diseño ampliaremos nuestra línea de productos, así como planeamos expandirnos territorialmente”.




