Tribuna del lector: No le des armas a la patronal y la burocracia: sindicalizate

por Carlos Núñez*

13 de noviembre de 2014 - 00:00

La crisis del sistema cada día se agudiza más, y como siempre, recae en nosotros los trabajadores, para que pueda la clase explotadora seguir garantizando su tasa de ganancia. En complicidad, patronal, burocracia sindical y estado burgués, nos quieren hacer creer que los miles de obreros suspendidos, despedidos, desocupados y precarizados son exclusiva culpa de los “fondos buitres”, como si la política de flexibilizar trabajadores o dejarlos en la calle ante el menor indicio de crisis no hubiera existido siempre como garantía para los grandes capitales.

La experiencia de los despedidos de Gestamp dejó al descubierto muchas de las trampas que la burguesía utiliza para sacarnos del medio y también dejó al descubierto algunas de nuestras debilidades como clase, por ejemplo la carencia de sindicalización. No afiliarse o desafiliarse no es una forma de resistencia, sino un acto funcional al enemigo de clase. De hecho, en este conflicto, la burocracia sindical utilizó la falta de agremiación de los trabajadores como excusa para no defenderlos ante la patronal. Desafiliarnos de los sindicatos termina siendo lo más beneficioso para los explotadores y sus cómplices, lo más conveniente a sus intereses cuando buscan eliminarnos de sus fábricas, sus empresas, sus comercios. Debemos afiliarnos, por mucho asco que nos den todos estos personeros canallas.

Afiliarnos para tener voz, para organizarnos como corriente honesta, para unirnos y confluir en un movimiento sindical de base que aglutine nuestras luchas y demandas. Debemos vencer la dispersión y la mezquindad entre nosotros. No es tarea fácil, lo sabemos. Años de dictadura, la ruptura del tejido social, la desaparición de una generación entera de dirigentes, las posteriores “democracias” han hecho caer muchos de los valores que históricamente nos son propios como proletariado: la solidaridad, la hermandad, la satisfacción y el orgullo que da pelear codo a codo, espalda con espalda. “Si nos tocan a uno, nos tocan a todos” debería ser una consigna que llevemos a la práctica con hechos y no con palabras.

Por ello, compañeros, y porque el proletariado está destinado a ser el enterrador de este sistema injusto, vayamos primero por nosotros, esforcémonos en esa unidad tan ansiada y concretémosla hasta convertirnos, como debe ser, en un solo puño que diga no a tanta injusticia y sí a lo que nos corresponde. Organizarse es avanzar hacia la revolución.

 

*Partido Revolucionario de los Trabajadores.

 

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