En el freezer: pilarenses atraviesan la ola polar de los Estados Unidos

La experiencia de una familia de nuestra ciudad que vive en las afueras de Milwaukee. Permanecen en su casa desde el domingo. Días cortos, experimentos y mucho Internet.

8 de enero de 2014 - 00:00

por Alejandro Lafourcade

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La ola de frío polar que por estos días sufre parte de los Estados Unidos, con cifras que no se registraban desde hace décadas, ha cambiado por un tiempo la manera de vivir en cientos de ciudades, obligando a la gente a permanecer poco menos que encerrada en sus casas.

En este sentido, siempre, en cualquier lugar del mundo, habrá uno o varios pilarenses dispuestos a compartir sus experiencias: “Estamos encerrados desde el domingo”, afirma en conversación con El Diario Virginia Pini, quien desde hace un año y por motivos laborales vive junto a su marido –Claudio Grigüelo- e hijas –Delfina (12) y Martina (10)- en las afueras de Milwaukee, estado de Wisconsin.

Luego de dos semanas en nuestro país –al que llegaron para pasar las fiestas-, el avión los depositó nuevamente en su hogar actual, cambiando así una ola de calor por otra de frío intenso. “Apenas llegamos tuvimos que ir a un supermercado a abastecernos, porque sabíamos que en cualquier momento tendríamos que quedarnos encerrados en casa. De hecho, se suspendieron las clases, aunque se supone que volverán a la escuela mañana (por hoy)”.

Al momento de la conversación, el termómetro marcaba 24º C bajo cero, con una sensación térmica de 35º bajo cero, casi un respiro, ya que durante el fin de semana la sensación fue de -46º C.

“Recomiendan no salir –señaló Virginia-, por la exposición al frío y los problemas que se producen manejando los autos. Pero al menos en casa tenemos luz, Internet y comida”. ¿Cómo se sobrelleva este aislamiento? No hay mal que por bien no venga: “Las chicas leen mucho”.

 

Congelados

Mientras los noticieros –argentinos y estadounidenses- entregan imágenes que parecen extraídas de alguna película de ciencia ficción, la mujer comenta que “hoy (ayer) la gente fue a trabajar, no hay clases pero los maestros tenían que presentarse igual…”. Y agrega: “Es más, nunca dejó de haber supermercados abiertos, aunque creo que ayer algunos cerraban más temprano”.

No obstante, todo parece indicar que hoy comenzará a normalizarse la situación, ya que empezará a subir la temperatura “más cerca de lo que es normal acá en enero. El jueves y el viernes anuncian nevada, y el sábado una temperatura mínima de -2 C. Pero puede cambiar, depende de los vientos. Ahora el problema se traslada al este y al sur”.

Por esto, se espera que mañana se retomen las clases, aunque los dos días no se perderán, debido a que ya se anunció que serán recuperados, “descontándoselos” a las vacaciones de junio.

 

Disfrutar

Los días se acortan como nunca y a las 17 ya es noche cerrada, lo que obliga a estar cenando cerca de las 19 y acostarse a dormir en un horario que estando en Argentina sería impensado. “La gente se cuida y si no hay que salir, no sale. Si tenés que hacerlo lo podés hacer bien abrigado, pero no estar afuera más de 5 minutos”.

En cuanto a su familia, Virginia (psicopedagoga que trabajaba en la Escuela 502 de Presidente Derqui) comentó que “nosotros no tuvimos la necesidad de salir, y eso ayuda. Estás en tu casa y lo disfrutás por la ventana”. ¿Disfrutar? Al vivir en un lugar tan diferente, todo es experiencia: “¡Sí, ya puedo decir que sé lo que es el frío!”.

 

Experimentos 

Sin demasiado que hacer y con vida social nula, la ola polar en EE.UU. es aprovechada por los pilarenses de todas las formas… “Al menos salimos a hacer experimentos, como tirar agua hirviendo al aire para comprobar que convierte al estado gaseoso inmediatamente. Es increíble, se hace una nube antes de tocar el suelo”.

 

País bajo cero 

La costa este de Estados Unidos afrontó ayer su jornada más fría en cuatro décadas, con una caída histórica de las temperaturas que, junto al intenso viento, provocó una sensación térmica de hasta 50 grados bajo cero.

Esta intensa ola de frío es provocada por un “vórtice polar”, como se llama a un ciclón de aire muy frío situado normalmente en el norte de Canadá, pero que estos días se  desplazó hacia el sur acompañado de fuertes ráfagas de viento.

Este fenómeno llevó la alarma al noreste y el medio oeste norteamericano, donde se cerraron escuelas, cancelaron miles de vuelos, y recomendaron a los habitantes que, en la medida de lo posible, no salgan de sus casas.

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