Cinco espinillos fueron plantados en los alrededores de la Escuela Nº 13 del barrio El Bosque de Pilar. El proyecto, que comenzó en las aulas hace más de un año con el sembrado de los árboles nativos, puso en marcha así una nueva etapa.
De esta forma, y con la ayuda de los vecinos, esperan que estas variedades continúen creciendo para poder lograr que en un largo plazo se vuelvan a poblar de árboles las calles del barrio.
“Ojalá que la comunidad los cuide. Todo comenzó ayer si bien el proyecto se puso en marcha hace un año. Hay cuadras que tienen tres árboles nada más”, explicó Diego Noguera, vicedirector de la escuela. Es que a fines de agosto, para el Día del Árbol, se plantaron dos especies autóctonas provenientes del vivero de la Asociación Patrimonio Natural, aunque poco después fueron robados. “Hay que trabajar con el vecino. Antes plantábamos en cualquier lado, pero si logramos que haya un referente, un padrino para la planta, van a comenzar a cuidarla”, dijo al respecto Graciela Capodoglio, integrante de la ONG ambientalista.
