Presidente Derqui inauguró el viernes por la noche su gran sueño hecho realidad. El microestadio del club quedó oficialmente abierto para los socios del Rojinegro.
La ceremonia, tuvo su punto de mayor emoción al homenaje que se le hizo al presidente de la institución con más años al frente del club.
El microestadio quedó bautizado “Juan Borsani”, 18 veces elegido para presidir la entidad y 24 años de autoridad máxima.
Fue unánime el apoyo para consensuar su nombre. El Tano está grabado en la memoria de los socios y hasta sus cenizas pidió que se esparcieran en la institución de la calle Dorrego.
La familia Borsani fue una de las invitadas especiales y su nieta, Soledad, una de las que tomó la palabra para leer una carta que demostraba el amor de su abuelo por el club y el de su nieta por el abuelo.
El actual titular rojinegro, Miguel Velázquez había comenzado la noche con palabras también fuertes recordando a Borsani. Y también agradeció a la sangre nueva de la Comisión Directiva que hizo posible concretar la obra.
La bendición del gimnasio estuvo a cargo de Oscar Iglesias, cura párroco de la Parroquia San Antonio de Padua.
También subió al estrado Carlos Pro, otro expresidente del club, al que lo desbordó la emoción y al borde de las lágrimas recordaba las épocas en que se hizo todo a pulmón.
“El club se hizo grande por personas grandes, como Juan Borsani”, subrayó en su oratoria.
La noche de gala del Rojinegro, que contó con un servicio de lunch y preparativos para la fiesta de inauguración, también tuvo dos videos en pantalla gigante. Uno para el paso a paso de la obra y otro para destacar a Borsani y su legado.
La segunda casa
La hija de Juan Borsani, Ester, le contó a El Diario algunas anécdotas que pintaban a su padre y su amor por el club. “Era su segunda casa, o muchas veces la primera”, confesó entre risas.
La más pintoresca era la que sucedía en cada baile o evento social que había en Derqui. “Nos quedábamos sin el sillón de casa, porque lo traía para el club, para que se sienten las reinas”, señaló.
1.200
metros cuadrados es lo que tiene el nuevo microestadio de Presidente Derqui. La obra se concretó tras desprenderse de unos terrenos que poseía en la localidad e invertirlos en el cerramiento de la cancha de fútbol.
Con la obra terminada, le quedaron dos nuevas canchas de básquet (26x14), voley o baby fútbol, para poder cumplir con la demanda de sus socios.
El proyecto final será con tribunas, pero todavía no está en los planes. Tendría una capacidad de entre 1.500 y 2.000 personas sentadas.