por Alejandro Lafourcade
“Hace 30 años ya trabajaba estos temas en casa y en la escuela, desde ese momento ya separamos la basura en mi familia… Hubo que remar mucho pero el tema ya está instalado”. La frase le pertenece a Graciela Capodoglio, artífice junto a un grupo de voluntarios, de la creación de la Asociación Patrimonio Natural, ONG que en 2013 ha cumplido 10 años de vida, al igual que su mayor razón de ser, la Reserva Natural de Pilar.
Con todo el camino que ha recorrido, la mujer ya es un sinónimo del cuidado del ambiente, a partir de su compromiso con las causas que buscan proteger al planeta, lucha muchas veces desigual y solitaria que sin embargo no la hace claudicar.
“Cuando tenía 17 leí esto de Gandhi: ‘Hay recursos para todos, lo que no hay es para la avaricia de unos pocos. El que consume más de lo que necesita, es un inmoral’. Esa es la clave. Como adolescente descubrir la literatura es maravilloso y ese fue uno de los grandes conocimientos, ahí empecé a tener una conciencia ambiental”.
Dicha conciencia es transmitida hace casi 30 años en diversos colegios de Pilar, donde Graciela cumple su profesión docente: el Colegio del Pilar, la Secundaria 9 de Fátima, el Instituto Atlético y el de Formación Docente Nº51.
Principios
La mujer comenta y afirma: “Vengo de una familia de campo, que valoraba los recursos y los cuidaba. Es un camino sin retorno, una vez que vos sabés que un kilo de papel son 250 litros de agua -por lo tanto una hoja de una resma equivale a un litro de agua-, ya no se puede desperdiciar esa hoja. En esa filosofía formé a mi familia (tiene tres hijos varones), no nos cuesta vivir en base a eso”.
Eso sí: reconoce que “hace unos años era una pelea mucho más solitaria, te trataban de loco, la gente no entendía de qué estabas hablando...”. No obstante, sus principios no se modificaron, ya que “siempre me molestó mucho el tema del consumo sin necesidad. En las Fiestas no entiendo que los shoppings abran hasta las 3 de la mañana, ese maltrato a los empleados es una inmoralidad. Se ostenta quién tiene más”.
La charla se desarrolla a la sombra de un árbol, bien cerca de un vivero. El verde como protagonista excluyente. Capodoglio aclara que “no quiero vivir en una caverna, tengo confort y una linda casa, pero compro lo que necesito. No hace falta comprar tanto”.
Las 4 R
“Con reciclar no alcanza –asegura Graciela-, si solo se recicla no sirve: nosotros estamos dentro de la línea ideológica de ‘las 4 R’: rechazar, reducir, reutilizar y reciclar”.
Y amplía: “Rechazar cualquier tipo de producto que implique trabajo infantil o esclavo, contaminación, etc. Reducir la cantidad de consumo (no puede ser que la gente cambie de celular cada 6 meses, más allá de hacerlo con dinero bien ganado, es una inmoralidad). Reutilizar, volviendo a la cultura que tenían nuestros abuelos de no tirar porque sí. Y recién luego de rechazar, reducir y reutilizar, sigue el paso de reciclar. Por supuesto que hay que reciclar, pero con eso solo no es suficiente, no es la solución pero por algún lado hay que empezar”.
En cuanto a los principales problemas de Pilar, destacó que en el distrito “no tenemos una solución para el problema de los residuos sólidos urbanos, aunque tenemos más de 100 familias que a la sede traen material una vez por semana y se les enseñó cómo clasificar. Se sumaron también cinco escuelas y algunas empresas, y tenemos firmado un convenio con una cooperativa de cartoneros de Derqui”.
Además, remarcó que “los demás municipios que están alrededor nuestro reciclan, es un papelón para Pilar que no se recicle. No hay nada, somos los únicos y ese es un problema”, lamentando también “que las empresas sigan teniendo impunidad para envenenar al río Luján”.
Si bien reconoció que “en 10 años una se cansa, como en cualquier actividad”, expresa con orgullo que “tener en la ONG a 50 o 100 personas que trabajen gratis por el bien común, hablando un mismo idioma, es gratificante. Hay un grupo al que el día de mañana se le va a poder dejar la posta”.
Balance de una década
Luego de una década de vida de la Asociación Patrimonio Natural y la Reserva de Pilar, Graciela Capodoglio destacó que este décimo año “positivo. Acá todo lo hacemos dos veces: hicimos los baños y el tornado nos sacó el techo, teníamos lista la casa de los guardaparque y el tornado no los llevó… Siempre es remar y remar”.
Asimismo, señaló que “tenemos una planta de tratamiento de efluentes y fue un año record en visitas de escuelas, universidades y profesorados”. A su vez, “nos da buen resultado el vivero de plantas nativas, cuando uno pone en su casa una planta nativa vuelven las mariposas y los pájaros. Empezó con 40 plantas y ya tiene más de 4 mil, lo trabajan los voluntarios de la ONG”.
Por otra parte, es importante que “logramos poner en eje el tema de los humedales, que se haya detenido la construcción de algunos megaemprendimientos es realmente para festejar”.
