Sergio Gabriel Varela es vecino de Villa Rosa y tiene 23 años. Estudiante de Ingeniería en la Universidad de Buenos Aires, acaba de darse cuenta que sus estudios se vieron algo retrasados durante el último año. El motivo: se puso al frente de una serie de propuestas para mejorar un pueblo que parece necesitar voceros y ha encarado pedidos para que la localidad centenaria avance.
Las comparaciones son siempre inevitables, y fue este el motor que puso en marcha su curiosidad y lo impulsó a proponerse ideas para el bien de la comunidad en la que vive, muy cercana a las vías del ferrocarril. “Los que solemos salir de la localidad por estudio o por trabajo, vemos que las cosas están mejor en otros lados. Acá, al haber cada vez más gente, es cuestión de animarse y que podamos mejorar las cosas”, opina, convencido que lo primero que tiene que existir es la unión entre los vecinos.
“Poco a poco fui animándome más y viendo que no pasaba nada su subía el nivel de exposición”.
Aquella primera experiencia fue hacer resurgir del pasado un pedido para que el ferrocarril Belgrano Norte llegue hasta el Parque Industrial. “Más allá de que va a servir para que la gente llegue al Parque Industrial más rápido, va a pasar más gente por Villa Rosa. Esto se va a convertir en un centro de transferencia”, insiste. Sobre todo teniendo en cuenta que las vías se mantienen en buen estado, e insistiendo para que la extensión del servicio del Belgrano Norte pueda extenderse esos 9 kilómetros hacia Fátima reactivando el servicio de pasajeros que dejó de funcionar hace 20 años.
Recorriendo las calles, se fue interesando por problemas que eran completamente ajenos a él, también geográficamente, lo que le permitió elaborar una conclusión acerca de las falencias de la zona. “La gente no se mueve por los problemas del otro. Todos tenemos ganas de criticar una cosa o la otra, pero cuando hay que moverse o poner una firma, le cuesta mucho”, afirma, mientras sostiene que de no ser así, se podrían conseguir muchas cosas para el pueblo: “A Villa Rosa le falta de todo. Los servicios básicos, desde un cajero hasta un centro comercial digno, pero hay mucha falta de planificación a futuro”.
Haciendo escuela
La ONG Techo arribó hace un tiempo a la localidad, construyendo casas para vecinos de bajos recursos del barrio Luchetti. Se requería de una persona capaz de dictar clases de computación básica a aquellos que nunca habían tenido contacto con una PC. Quien tomó la posta fue Sergio, que además de estar parado frente a la clase como docente, ideó un innovador proyecto de final de cursada: un boletín barrial donde los vecinos de sus cuadras pudieron exteriorizar sus problemas. “No podían creer que estaban contando lo que les pasaba”, recuerda sobre lo que les hizo fomentar un espíritu de crítica sobre el presente en un barrio. “Si Villa Rosa es una de las localidades más olvidadas, el barrio Lucchetti es quizás el barrio más olvidado de Villa Rosa”, agrega.
Fuente de expresión
En febrero, la idea de crear un usuario y una página de Facebook se hizo realidad, y sería esta, durante los siguientes meses, una herramienta más que útil para él, pero principalmente para los vecinos de la localidad. Así, mientas en su muro y en las redes sociales se veían contenidos, fotos y testimonios de falencias que se percibían a diario en sus calles, fueron los mismos vecinos quienes empezaron a reportar los inconvenientes. “A mí me encantaría poner noticias buenas, pero tenemos muy pocas acá”, remarca el joven, haciendo un balance sobre lo que deja este primer año de su portal: “Tengo mucho diálogo con la gente pero no esperaba que iba a tener tanta trascendencia”. Esto se vio demostrado rápidamente en la web, pero también en las calles. Como vocero, “Quiero Villa Rosa” es aprovechado por los vecinos para muchos fines, como por ejemplo la publicación de un vecino que había extraviado su documento de identidad en los últimos días, y gracias al alcance de QVR pudo recuperarlo. “Eso es lo que me gusta y es parte de mis objetivos”, comenta.
La mirada de un vecino
por Félix Chávez
Lo conocí en la estación. Estaba un día trabajando, haciendo la tarea de investigar el tema de los baños. Lo bueno es que no tiene bandería política, puede estar de un lado como del otro pero le interesa por encima de eso el crecimiento de Villa Rosa, no le interesa otra cosa. Lo conozco a través de la página y me parece muy bueno porque gracias a él han surgido más páginas y todo el mundo está tratando de volcarse en la necesidad, en lo que está postergada Villa Rosa. A pesar del crecimiento poblacional no hemos mejorado, el centro mismo está muy abandonado. La propuesta suya está buena para que nos organicemos todos en esto, por lo menos tener un representante por barrio, que estaría bueno y de paso se le aliviana el trabajo a él. Sergio fue el primero que surgió en esto, que al principio medio llamaba la atención pero la gente se fue enganchando.