En un fútbol que parece priorizar cada vez más los proyectos a mediano o largo plazo, Atlético Pilar tiene gran parte de su futuro resuelto y potencial para desarrollar equipos con identidad bien albirroja.
Al menos así lo demostraron los chicos de las categorías Sub 15, 2002 y 2003, que se coronaron campeones invictos de la Liga Escobarense y dejaron asentado que el fútbol del club va más allá de lo que sucede con la Primera División y el Sub 20.
“Terminamos un muy buen año. Se cumplieron muchos de los objetivos que nos habíamos planteado y ahora trataremos de empezar la temporada que viene con un poco más de fuerza para tratar de mejorarlo”, expresó el coordinador de las divisiones infantiles, Javier Silva.
Atlético dominó el reparto de títulos adjudicándose 3 de los 5 campeonatos, pero también dio pelea en 2001 y Sub 14, categorías en las que se consagró Antonio Toro y aseguró el predominio pilarense.
“Con esos 3 grupos tuvimos la posibilidad de salir primeros, pero la mayoría también hizo un gran papel. De todas maneras, tenemos en claro que en las categorías formativas el resultado no es del todo prioritario”, comentó el técnico, ayer, en una charla con el programa La liga Radio por FM Plaza 92.1, en la que aseguró: “lo primordial es la formación de los chicos y el torneo se toma como una evaluación para ver cómo responden luego del aprendizaje”.
-¿Hay semillero para nutrir la Primera División?
- Sí, realmente hay mucho potencial en Pilar y no solamente en Atlético. En todo el distrito hay muchísimos chicos con condiciones para seguir jugando si deciden continuar y dedicarle tiempo porque no alcanza únicamente con las condiciones naturales.
-¿Qué evaluación se puede hacer, además de los chicos, de los padres que están detrás?
- Acá el mensaje es bastante claro y este año no tuvimos ningún tipo de inconvenientes con ese tema. Lo destacamos en el cierre de año, ya que por suerte el ambiente que se vive los fines de semana fue uno de los puntos más satisfactorios. Muchas veces los padres viven el partido muy exaltados por la competencia y los exigen a los chicos, los presionan para ganar a cualquier precio y que eso es lo único que importa. Buscamos que haya una mirada más crítica, no pensar al rival como un enemigo ni tampoco que el árbitro siempre se equivoca en perjuicio nuestro. Captar ese mensaje fue mérito de los padres, que también están inmersos en un ambiente complejo como el del fútbol.
-Ese cambio de mentalidad, ¿es general o lo notaste solamente en Atlético?
- De a poco se van notando cambios importantes en ese sentido. Cada vez hay más profesionales en los clubes y eso facilita la transmisión del mensaje a los chicos. No es en desmedro de los padres que muchas veces colaboran con los clubes, incluso poniendo plata de su bolsillo, pero puede que les cueste mucho más manejar un grupo y una comunidad. En la Liga Escobarense se notó una mejoría, aunque todavía faltan algunos cambios en lo estructural.
Toro campeón
Toro se consagró en las categorías Sub 14 y 2001 (invicta). Mañana, en la edición de El Diario, todo sobre los campeones del rojinegro.
