Tribuna del lector: Somos sólo dos bandos: ELLOS y NOSOTROS

por Ivana Silva
sábado, 18 de agosto de 2012 · 00:00

Creo que hay un sector de la población que está ejerciendo una oposición ciega, con fundamentos poco sólidos que no resulta constructiva.

Ciertos discursos parecen decir: “ojalá que este Gobierno fracase y que reviente todo así puedo probar que yo tengo razón”. No se dan cuenta -quiero creer que no se están dando cuenta- que le están haciendo el juego a los sectores de poder que se manejan en las sombras y que si llegaran a dominar la situación, no dudarían en destrozarnos a todos en un instante, como ya intentaron hacerlo varias veces con las consecuencias que todos estamos padeciendo todavía.

Es cierto que hay críticas para hacerle a la administración actual, sin embargo lo único que leo a modo de crítica son insultos, tergiversaciones, nimiedades destructivas que nos separan y nos dejan cada vez más a merced de nuestros verdaderos enemigos.

Nos guste o no, el mundo se globalizó. Nos guste o no el neoliberalismo se apoderó de las economías nacionales y regionales. Nos guste o no, el paraíso del progreso de mediados del siglo XX ya no existe. Ahora somos sólo dos bandos: ELLOS y NOSOTROS.

Si no nos unimos aprendiendo a tolerar nuestras diferencias, si no vemos que el fin es el mismo y que no hay demasiados caminos para alcanzarlo, lamentablemente, esto no va a tener una solución que nos favorezca. Al contrario, vamos a terminar aplastados por los insaciables que no se conforman con poseer las tierras, las empresas, el dinero y los lujos, sino que además nos quieren esclavos.

De ésta nos salvamos todos, como país, o no se salva nadie.

De ninguna manera puedo celebrar que exista la indigencia, -que se gestó durante la dictadura cívico-militar de 1976, apareció masivamente a partir de las políticas entreguistas de los ’90, cuando muchos disfrutaban del ficticio dólar uno a uno que ahora estamos pagando, y se consolidó en el 2000- pero sí me alegraría si el piso de pobreza subiera, aunque más no sea en las estadísticas, de las que descreo bastante.

Acá no se trata de comer caviar con $23 o $24, se trata de hacer memoria y tener presente que hace unos años atrás los pobres se convirtieron masivamente en indigentes y la clase media, en pobres.

Así que ahora cualquier logro, por pequeño que sea, hay que celebrarlo. Cuando un país toca fondo a causa de los despropósitos de los gobernantes y de la indolencia de la clase “pensante”, volver a un estado de equilibrio cuesta mucho esfuerzo y requiere del sacrificio de TODOS.

Creo que eso es lo que más molesta a una porción de la población cuya inmadurez les hace pensar que todo les “debe ser dado” sin cuestionarse de dónde vienen los recursos. Tenemos un largo trecho para alcanzar la madurez como ciudadanos, aprender a no depender de Papá Estado y acostumbrarnos a tomar nuestras propias decisiones como bloque.

Ésta sería la única manera de resolver los problemas económicos y sociales, más allá de la postura política de cada uno. Un primer paso sería empezar a leer la información de las fuentes originales y sacar conclusiones PROPIAS evitando reproducir contenidos –en algunos casos obsoletos presentados como actuales- y datos masticados y digeridos por los que sólo pretenden confundir para aprovecharse de nuestra cómoda ignorancia.

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