Los deportistas especiales se ganaron el reconocimiento por la natación

La Escuela Municipal funciona desde hace 8 años, es gratuita y es una de las pocas de la Provincia. Recibe chicos a partir de los 4 años. En 2011, sus alumnos brillaron en los Juegos Deportivos Buenos Aires.

28 de abril de 2012 - 00:00

Los nadadores especiales de Pilar sobresalen en cada competencia. Y a la hora de buscar los motivos de tamaño desempeño hay que caer en el trabajo que se realiza desde hace 8 años en la Escuela Municipal de Natación Especial.

Fundada en 2003, es una de las pocas de su tipo en la Provincia de Buenos Aires, junto a las existentes en San Isidro y Tigre, y está en actividad desde el inicio de la gestión de Juan Carlos Arroyo al frente de la Subsecretaría de Deportes local.

La actividad es completamente gratuita y reúne a chicos de 4 años en adelante. Las tareas se desarrollan en el natatorio climatizado del Club Sportivo, los lunes y viernes, de 15 a 17 y los martes y jueves de 10.30 a 11.30.

“La primera hora de las prácticas de tarde es para los chicos principiantes y el segundo turno para entrenamiento, para competición”, contó la profesora Romina Heredia, una de las integrantes del equipo de profesores.

Heredia remarcó que “se trata de una escuela de natación, por lo que se les enseña a nadar antes que a pulir la técnica”.

La Escuela Municipal admite el ingreso de discapacitados mentales, intelectuales, sensoriales, motrices y PC, trabajando con patologías leves y moderadas.

“Los casos severos son para kinesiólogos o terapistas y nosotros no hacemos rehabilitación”, subrayó Heredia.

El equipo de profesores lo componen Heredia, Gabriela Palavecino, Martín Paiz y Leonardo Aranzasti.

 

Dos fases

Según contaron los docentes, con los principiantes se trabaja “la ambientación del chico en el agua, iniciación, flotación y todas las nociones básicas”.

Cuando los chicos adquieren las técnicas de nado (los estilos dependen de la discapacidad de los chicos) pasa al grupo de entrenamiento, ya de competición. De esta manera intervienen en los torneos locales, intermunicipales, bonaerenses y de Olimpíadas Especiales.

A este grupo de atletas, en los Juegos Deportivos les va muy bien y el caso referencial es el de Lucas Olivera, que se impuso en Mar del Plata, como también en los Juegos Evita y en las Olimpíadas de Río Negro.

“Igual, todos no pasan de escuela a entrenamiento porque les cuesta mucho debido a la patología”, agregaron.

Heredia indicó que “el discapacitado motor compite con pocos chicos porque los nivelan. En cambio, el mental, el sordo o el ciego tiene un nivel más amplio y se ven muy buenos nadadores”.

En ese sentido, Aranzasti destacó que “hay buen potencial, hay chicos que en las escuelas demostraban condiciones y acá andan bien”.

“Lo único malo es que hay pocos torneos y hay chicos que por temas de edad quedan afuera. Los que no van a los Juegos Deportivos sólo compiten una vez al año”, añadió.

“A diferencia de otros años, en este momento tenemos un semillero amplio, porque hay una nueva camada. Hay varios chicos con Síndrome de Down, que tienen entre 3 y 5 años y andan bárbaro”, agregó Heredia. n

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