Los jugadores festejaron el gol de Javier Valenzuela (der.) cantando el feliz cumple a Marcos Riquelme.
Fénix sufrió para quedarse con los 3 puntos, pero no porque el rival lo haya superado en el juego sino porque generó muchísimas situaciones de gol, aunque le faltó tranquilidad para definirlas.
Finalmente festejó el 1-0 ante Central Ballester, en lo que fue el duelo de extremos ayer por la tarde en el Carlos Barraza. Porque se enfrentaban el primero con el último.
Con este triunfo, el Cuervo sigue primero con 45 puntos, sacándole 5 de ventaja a su escolta, Argentino de Quilmes, que jugará mañana de local ante Muñiz.
El Albinegro fue muy superior en el primer tiempo, donde generó innumerables situaciones de gol, pero la ansiedad y el nerviosismo por convertir lo terminaron perjudicando.
Arrolló a su rival, no le dio oportunidad de meter contraataques, que terminaron siendo esporádicos, y recién, en el final de la etapa encontró la diferencia con un cabezazo de Javier Valenzuela.
Ese trajín que tuvo en la etapa inicial, el local mermó su rendimiento físico por lo que el trámite se tornó parejo, aunque el Águila siguió teniendo las mejores ocasiones de gol, pero nuevamente la falta de gol le impidió cerrar con anticipación el encuentro.
Abrumador
Fue Fénix en el inicio del encuentro. No le dio respiro a un Ballester que se defendió con uñas y dientes frente a un rival que lo superó en todas las líneas. Aunque la falta de puntería preocupó al dueño de casa.
A los 6’ se dio un claro penal que Cristian Suárez ignoró. Pelotazo para Lionel Fonzalida y en el forcejeo con Maximiliano Troiano, el defensor metió el manotazo para arriba para que no le cayera la pelota al delantero.
Sin embargo, Fénix insistió. Buscó por todos lados con la movilidad de Marcos Riquelme y Daniel González abriendo la cancha.
Poco a poco, Yonatan Aranas se iba convirtiendo en figura al taparle un cabezazo a González a los 13’. Pero a los 16’, respondió de contra el Canalla, con un tiro de Aldo Guzmán, que cruzó toda el área chica y se perdió por el segundo palo.
Las revolcadas de Aranas eran claras para sostener el 0 en el arco de Ballester, ya que primero le tapó un mano a mano a González y después, con un cachetazo, le ahogó el gripo a la emboquillada de Fonzalida que se le colaba contra el palo izquierdo.
Y el arquero sobresalió con una volada espectacular contra el palo derecho a los 35’ tras un tiro libre de González que encima rebotó en el travesaño.
Pero el desahogo llegó en el final. Y si los delanteros no pudieron, los defensores hicieron el gasto. Martín Zúccaro metió con sus manos un lateral a la cabeza de Valenzuela para que defina de pique al suelo y contra el palo izquierdo de un Aranas que nada pudo hacer.
En el complemento Fénix se relajó. Le entregó el protagonismo a Ballester, que insinuó más que complicar a Héctor Santillán. Pero cuando el local volvió al partido tuvo chances de gol, aunque falló en la última jugada. Fueron por las corridas de Riquelme, que tapó Aranas, o un cabezazo por encima del travesaño de Valenzuela, en las jugadas más claras del 2º tiempo.
Fénix ganó con lo justo, pero sumó 3 puntos clave para seguir primero y achicar el camino hacia el ascenso a la C.

