¿Quién fue “Luiso” para mí?
Sr. Director:
-Fue un referente… para todos los que teníamos la ambición de ver crecer a Pilar desde la honestidad, el trabajo comunitario, el contacto directo con los vecinos.
-Fue un puente entre los recursos y las necesidades de la gente. Siempre tuvo un acercamiento, un diálogo directo con los pilarenses, sin importar la ideología. Desde su humildad, su calidad de buen tipo de pueblo, jamás se aisló. Siguió con su vida común, caminando por el pueblo como lo hacía siempre. Quizás fue eso, lo que le permitió tener una visión única, de las necesidades, de resolver con sentido común y sin tantas vueltas, los problemas o quejas planteadas por la gente.
-Tuve la suerte de tenerlo cerca, de aprender de él que la palabra tiene valor, a no perder la sensibilidad frente a los problemas de la gente.
-Siempre recuerdo que, cuando formaba parte de su gabinete como secretario de Acción Social, un mes antes de cualquier elección me llamaba y me pedía la llave del galpón donde guardábamos chapas, colchones, alimentos… era un convencido de que las elecciones se ganaban con gestión diaria, no con dádivas.
-Posicionó a Pilar como un lugar privilegiado en la provincia. Fue un gran estratega, que buscaba sustento para el futuro. El Parque Industrial y su vinculación con los clubes de campo así lo demuestran. Sin lugar a dudas, fue el artífice de la explosión que tuvo Pilar años después.
-Siempre conciente de que tenía que ser el servidor número 1 del pueblo, nos dejó su impronta. Nos enseñó a trabajar en equipo. Nos demostró que la honestidad es posible en la política. Cuando asumió como intendente, su patrimonio era mayor que cuando fue reelecto. Pero tengo la certeza que tanto a su familia, como a sus amigos, conocidos y vecinos nos dejó una riqueza incomparable, valores únicos que tenemos que tener presentes si queremos que Pilar recupere lo bueno de cuando éramos pueblo y la pujanza de una gran ciudad. Gracias, Luiso.
Abel Caballero.