Carta de lector

martes, 20 de noviembre de 2012 · 00:00

La lucha contra las drogas en Pilar y el 0800

 

Sr. Director:

El sentido común siempre propone que a grandes y complejos problemas como lo es el tráfico de drogas, la sociedad y el Estado deben responder con energí­a, convicción y firmeza con todas las opciones posibles, sabiendo que deben ser polí­ticas públicas de largo aliento a llevar a cabo con perseverancia. Y debe incorporar para su éxito estrategias ágiles, dinámicas y exitosas para acorralar el negocio de la droga.

Ya hemos visto pueblos e instituciones de rodillas ante el tráfico de drogas, como lamentablemente se vio en paí­ses hermanos de América y catastróficas situaciones en países de África y Asia, llevados en algunos casos a guerras interminables que han llevado incluso a la disolución social.

En México o en Colombia nadie imaginó cuando las pandillas empezaron a controlar algunos barrios periféricos de las grandes ciudades que iban a terminar con partes importantes de su territorio en manos de traficantes y productores de drogas.

Entender a quienes beneficia y enriquece el tráfico de drogas debe ser una guí­a orientadora para su combate. El entramado de complicidades con la propia estructura del Estado, como se vio últimamente en la Provincia de Santa Fe, y cómo la objetiva percepción de cada ciudadano que ve que los únicos que no saben quiénes y dónde se vende droga son casualmente los que cobran un salario por parte del Estado para combatirla.

Por eso creo que la iniciativa aprobada por unanimidad por todos los bloques de legisladores de todos los partidos polí­ticos de Pilar en esta semana, de crear un teléfono 0800 para que los ciudadanos podamos denunciar y colaborar en la lucha contra el tráfico de drogas -propuesta por los foros de seguridad vecinales- es una excelente noticia para todos los habitantes de Pilar.

Es una buena idea que sirve a la enorme mayorí­a de los habitantes que entendemos que una parte importante de la actual situación de inseguridad con niveles intolerables de violencia en robos, asaltos, secuestros e incluso violencia de género y familiar están í­n-timamente e indisolublemente ligados al consumo de drogas en todos los barrios y en todos los sectores sociales.

Una iniciativa destinada a romper esa telaraña de intereses y complicidades que giran con impunidad vergonzosa ante los ojos de todo el mundo alrededor de la comercialización de drogas.

Esta iniciativa, junto a las que desde hace tiempo viene reclamando por todos los medios posibles la sociedad de Pilar para terminar con la inseguridad, serán seguramente bienvenidas por la sociedad civil y por los miles y miles de servidores públicos honestos que hay en la policí­a y en la Justicia.

Lo peor que se les puede hacer a los corruptos que se enriquecen con el tráfico de drogas para generar violencia sin límite en la sociedad es exponerlos públicamente, quitarles pretextos, excusas amañadas y visibilizar sus ineptitudes e ineficiencias teñidas de intereses espurios. Todos hemos escuchado alguna vez este latiguillo cargado de intencionalidad para inmovilizar a los ciudadanos: “señora, venga a la comisaría y denuncie a quien le vende drogas a su hijo”. “Sr. venga al juzgado a hacer la denuncia del local que vende drogas con custodia”, una típica avivada que se esconden en los pliegues burocráticos que deja al ciudadano ante una difí­cil disyuntiva fatal.

Por eso, el 0800 es una idea excelente porque le pega al corazón, como bien decí­a un lector de su diario ayer, a los que no ven, no escuchan, no saben nada, viven haciéndose los zonzos, nunca saben nada y siempre tienen las manos “atadas”, nunca sabiendo con claridad quién o quiénes se las atan.

También se vio que algunos se pusieron muy nerviosos por esta iniciativa simple y práctica, insultando cobardemente escondidos en pseudónimos desde su anonimato, a la principal impulsora de este proyecto que agrega una herramienta más a la lucha contra las drogas en Pilar.

Quizás sea esto lo que los preocupa realmente. Y también debo señalar críticamente, Sr. director de El Diario, la publicación de “comentarios” sólo insultantes y agraviantes sin ninguna idea o propuesta, que intentan desacreditar y banalizar un debate donde a diario se le va la vida a nuestras propias familias y amigos de Pilar.

Lo que sí queda claro a esta altura de los acontecimientos, que esta simple idea que ya se ha llevado adelante en otras ciudades de la Argentina y del mundo en diferentes formas, provoca la ira y el odio irracional de (no creo que mucho más de 50 personas como mucho, que entre traficantes y cómplices necesarios haya en Pilar) sobre una población de más de 300.000 personas, que no queremos acostumbrarnos a convivir con la violencia que traen las drogas en todos lados, sin excepción. Incluso para los que puedan dudar de la efectividad de este proyecto, no tendrán la obligación de llamar, ni de denunciar, ni de dar información para que se investigue a quienes venden drogas en su barrio o ciudad.

Ahora, para los que sí creemos en esta iniciativa como una herramienta más en la lucha irrenunciable de toda una sociedad contra un puñado de traficantes de drogas, nos tomaremos con mucha responsabilidad el seguimiento y la transparencia que aporten las informaciones y las denuncias a este 0800.

Se va a visibilizar al menos cuando en una semana haya 10 denuncias contra personas identificadas que venden paco en la puerta de un colegio. Debemos seguir y pedir con responsabilidad social, las acciones que realicen los fiscales, la policía y la Justicia en estos casos.

El control social y la responsabilidad es el mejor apoyo que podemos dar con nuestro poder de ciudadanos a todos los funcionarios públicos que quieran ir hasta las últimas consecuencias para que las calles no caigan en manos de un puñado de delincuentes que pretenden sangre y horror para hacer sus negocios con el tráfico de drogas.

 

Miguel Fernández merfernandez@yahoo.com.ar

 

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