Tribuna de Lectores: Redistribución de la Riqueza, de Jauretche y “tilinguería”

por José Pedro Martínez
(jomartinpe@gmail.com)
martes, 23 de agosto de 2011 · 00:00

 

 

Sr. Víctor Ejgiel. En nuestro país aún hoy luego de años e innumerables intentos de destrucción direccionada al sistema público y gratuito de educación, las mejores universidades del país y los mejores colegios secundarios siguen siendo del Estado.

Los tres Premios Nobel que tiene Argentina estudiaron y se formaron en la escuela y universidad pública, igual que los mejores investigadores del Conicet, los mejores abogados, médicos, ingenieros que hoy trabajan tanto en lo privado como en lo público. La mayoría, la inmensa mayoría, debimos trabajar y estudiar con sacrificio no un tiempito y dejar al primer escollo durante años y años, como lo hicieron Favaloro como Bernardo Houssay.

Qué extraño que acuse de “vagos” a los sectores vulnerados por las políticas que llevaron al país casi a su disolución institucional. A los innumerables golpes de Estado que sufrimos para imponernos por la fuerza “casualmente” los modelos económicos que nos llenaron de desocupados, pobres y marginados.

¿Qué llevará a algunas personas de sectores sociales medios (intermediarios y comerciantes en general), que se benefician de un modelo económico basado en la producción, trabajo y la redistribución de la riqueza, a tener tanto odio y resentimiento siendo sectores que “casualmente” al haber más trabajo y más dinero en la calle son los primeros beneficiados?

¿Qué ideología los lleva incluso a actuar en contra de sus propios intereses como sector? Verá usted que hasta en la Sociedad Rural critican a la conducción por oponerse a un modelo que beneficia a todos los productores agropecuarios.

Creo que el resultado del domingo pasado es una demostración. Yo creo que Don Arturo Jauretche en su libro “El medio pelo argentino” había caracterizado muy bien este pensamiento, como en el “Manual de las Zonceras Argentinas”.

La tilinguería que repite y repite “amar a los opresores y odiar a los oprimidos” (le recomiendo al autor de la columna “Distribución de la Riqueza”, la lectura de ambos libros), parece que ha colonizado a ciertos sectores.

Espero poder ver el día que los sectores medios consoliden una alianza estratégica con los trabajadores. Porque ambos viven del trabajo y no de la renta. Pero los sectores del privilegio, las minorías de los grupos concentrados de la economía, todavía mantienen cierta dominación con algunos tontos útiles que trabajan contra sus propios intereses.

Sr. Víctor Ejgiel, todavía está a tiempo para estudiar y trabajar, claro, con mucho esfuerzo. Y a lo mejor pueda abandonar ese resentimiento, esos estigmas anacrónicos contra los pobres y la pobreza que le han metido en la cabeza.

Haga un esfuerzo y al menos por inteligencia piense que pueden ser clientes de su comercio y consumidores, ya que ahora tienen con qué. Faltan 10 años de políticas públicas y de profundización y consolidación de modelos de trabajo para resolver el drama social dejado por décadas de políticas de saqueo.

Hace sólo 8 años atrás la distribución de la riqueza no llegaba ni al 30%. Hoy estamos cercano a un 42% y debemos todos trabajar mucho para llegar al fifty fifty, o sea, 50% para el que invierte y 50% para el que trabaja. PD. Lo del plasma es muy “gorila”, casi como la del “parquet para el asado” de los años 50. Gracias por el espacio.

 

Comentarios