Cuentas municipales en 1934

Nos permite conocer las vivencias y costumbres de esos años en los que Pedro Lagrave era intendente. El balance se publicaba en los diarios o se pegaba en las paredes y estaba a disposición de los vecinos.

martes, 2 de agosto de 2011 · 00:00

 

Facsímil de un balance municipal del año 1934.

 

por Alberto Allindo*

 

Una publicación del balance mensual de la Municipalidad, por marzo de 1934, nos permitirá adentrarnos en vivencias y costumbres de esos años en nuestro Pilar. El extracto está inserto en un expediente municipal de dicho año y seguramente cumplía lo ordenado por la ley Orgánica Municipal vigente por entonces, la ley 2.383 de 1890, la que en su artículo 80, fijando las atribuciones y deberes del Intendente mandaba: “…Hacer practicar mensualmente un balance de la Tesorería y publicarlo en los diarios o periódicos del municipio y, en donde no haya diarios, por medio de carteles que se fijaran en los parajes públicos…”

 

Década del treinta

La publicación está firmada por Don Pedro Lagrave, quien fuera intendente de Pilar hasta el año 1936. Apuntemos que eran años de profundos cambios en la administración pública bonaerense. En el mes de noviembre de ese año 1934 era sancionada la nueva Constitución de la Provincia que incorporó normas precisas sobre las municipalidades y un año después, también cambió su Ley Orgánica, ya con muchas de las normas que conocemos actualmente.

Esta década del treinta comenzó políticamente con el golpe del 6 de septiembre de 1930 que derrocara al presidente Hipólito Yrigoyen. En la Provincia de Buenos Aires gobernó a partir de 1932, Federico Martínez de Hoz, del partido Demócrata Nacional (conservador). Otros partidos con participación en nuestra provincia eran la UCR (que se abstenía por entonces debido al golpe militar) y el socialismo. El mapa político constaba de 108 municipios en el año 1933, de los cuales 97 eran gobernados por los conservadores, ocho por los radicales (seguramente los “antipersonalistas”) y tres por los socialistas.

 

Detalles del balance

El total del balance por ese mes era de m$n 21.083. Anualizado, daría unos m$n 250.000. Eran pesos moneda nacional, que rigió desde 5-11-1881 hasta el año 1969. Para dar una idea de la magnitud, en ese mismo año, la Intendencia de San Isidro fijaba un presupuesto anual de $ 816.488; más de tres veces lo de Pilar.

¿Cuántos dólares eran? Es complicado el ajuste, pero sabemos que en marzo de 1934 el dólar estaba cotizando a unos m$n 3,35. Para mejor situarnos, la onza troy de oro estaba por esa fecha a unos U$ 35 y hoy ronda los U$ 1.600. Como vemos, son otros dólares y otros tiempos.

Vayamos a los detalles históricos. La columna de la izquierda, inicia con el saldo de febrero, y le suma todas las cobranzas del mes de marzo. El mayor es el de “patentes de rodados” y como curiosidad, se observa el alquiler de la comisaría, que todavía estaba con su entrada por la calle Bolívar.

Existe fijado un ingreso que hoy nos parece muy raro, que es la “Sisa”. Este era un impuesto aplicable a productos de primera necesidad. Consistía en entregar al comprador una cantidad de género menor al que se pagaba, para hacer frente por parte del vendedor al pago de impuestos o gastos locales, que debía entregar a los recaudadores. Así por ejemplo, sobre el vino se sisaba un ochavo (1/8). La sisa se aplicó sobre el aceite, el vinagre, la carne, el azúcar. En el caso de la venta de la carne, se trataba de una rebaja en el peso: el comprador pagaba la cantidad que había pedido, pero el vendedor le daba menos.

Otro ingreso de carácter histórico era el “abasto”. Actualmente es una tasa que se cobra por los servicios de inspección veterinaria o sanitaria. Por ese entonces, los municipios eran los encargados de velar sobre el orden, la conservación y buen estado de los corrales de los animales que eran utilizados para el consumo de los vecinos y de tal forma, proveer a una más segura recaudación. Nuestro distrito y según los censos agropecuarios, hacia 1920 poseía unas 35.000 cabezas de ganado. Nuevamente y para tener algún parámetro, decimos que en el año 1925, en San Isidro se carneaban oficialmente, entre 400 y 500 reses mensuales.

 

Los gastos

En la columna de la derecha se puede ver los “Inc.”, es decir a qué secretario o dirección se imputaba el gasto. Allí están:

• gasto del “deliberativo” (no Deliberante como el actual) y del Ejecutivo. Recordemos que por la ley Orgánica Municipal vigente en esa fecha y tomando en cuenta la cantidad de habitantes del Partido habrían resultado electos 10 municipales, de entre los cuales se elegía al intendente, el que no era votado directamente por los ciudadanos. El censo más cercano, del año 1914, estableció unos 14.508 habitantes para nuestro Partido.

• En cuanto a los empleados, no sabemos cuántos serían, pero si nos comparamos con San Isidro hacia 1928 allí tenían 134 empleados, por lo que  suponemos que en Pilar eran muchos menos, atento los m$n 2.230 que se declaran como sueldos.

• Aquí figuran también los gastos de los “corrales del abasto” y los de obras públicas, estos últimos los más significativos, ya que están en el orden del 30 % de esta columna, con m$n 3807,95. Seguramente el arreglo de calles se llevaba la mayor cantidad de pesos en este rubro.

El dinero se depositaba en el Banco Provincia de Buenos Aires, cuya sucursal Pilar había tenido inauguración poco tiempo antes, el 21 de marzo de 1931. Asimismo y cerrando la publicación, se establecía que están los comprobantes a “disposición del público en esta intendencia”, pretendiendo dar una imagen de absoluta transparencia ante los vecinos; la que no sabemos si ocho décadas después se habrá logrado ante los pilarenses.

 

*También publicado en www.presidentederqui.com.ar

 

 

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