Carta de lector

sábado, 11 de junio de 2011 · 00:00

 

Maltratos en el PAMI-Derqui

 

Sr. Director:

Escribo esta carta con indignación por el trato que he recibido en la Oficina de PAMI de Presidente Derqui, por parte del “señor” Carlos, que no sé su apellido pero sí sé que su apodo es “maltrato”. Tengo a mi señora con problemas graves de salud, la llevé al médico y como no tenía recetario para laboratorio tuve que ir hasta PAMI. Ahí comenzó mi calvario. Le entregué al “señor” una planilla donde constaba el pedido de recetario, el cual me informó que no tenían en ese momento, pero el miércoles los recibían; que concurriera ese día y me lo iba a entregar. Esto ocurrió el viernes 27/5/11. El lunes concurrí nuevamente y me atiende el “señor maltrato”. Le entrego dos planillas autorizadas por el médico, solicitándole a PAMI una cama ortopédica y pañales.

Después de leerlo me dice que le lleve fotocopias del documento mío, de mi señora, carné de PAMI, recibo de pago jubilatorio, y también fotocopias para el traslado en ambulancia al policlínico San Carlos para que la atienda el cirujano.

Por los momentos que estoy pasando se me hacen lagunas en la mente y no llevaba la cantidad pedida por “maltrato” y volvía a sacar las fotocopias, haciendo cola cada vez que regresaba porque el “señor maltrato” no tuvo la amabilidad de anotarme en un papelito la cantidad que necesitaba y de qué documentos.

Una vez terminado ese trámite le digo que voy a volver el miércoles para que me entregue el recetario, y me contestó “No, vaya el jueves al médico, él ya lo va a tener”. No pude contenerme y le dije si me estaba cargando; primero dice una cosa y al instante otra, no soy chico para que me trate de esa manera.

Al escuchar mi tono de voz se acercó la señora Marcela González, quien es la otra cara del “maltrato” porque nos brinda cariño y respeto a todos los de la Tercera Edad en esa oficina, y preguntó qué sucedía. Le conté todo lo ocurrido, miró detenidamente al “Señor” y me preguntó cuántos recetarios necesitaba. Le pedí uno, y en el acto me lo entregó. ¿Cómo puede ser que muchos afiliados debamos pasar por estas cosas y otras más?; como estornudar en forma ampulosa y consecutiva sin siquiera tener la delicadeza de cubrirse, desparramando sus microbios hacia toda la gente que espera ser atendida. ¿Cómo puede ser que un afiliado tenga que pasar por estas cosas con empleados de esta calaña?

 

Julián Pérez, DNI 4.428.228, Presidente Derqui.

Comentarios