Cocinando en Pilar, un libro de recetas que alimentan el alma
Cocinando en Pilar. El libro de recetas que se disfrutan con el doble de satisfacción.
Desde el viernes está a la venta la tercera edición de “Cocinando en Pilar” un libro de recetas de cocina y tragos que fue creado con el fin de ayudar. Es que todo lo recaudado con la venta del libro, es destinado al Hogar San Cayetano de Pilar, un refugio para chicos en situación de riesgo.
La idea nació en 2003 cuando una de las seis colaboradoras fijas que designó el Obispado de Zárate-Campana para llevar adelante el hogar, Marcela de Barrio de Gutiérrez, recibió un libro de recetas de manos de una amiga rosarina.
“Realizamos bingos, fiestas y otras actividades para recolectar fondos y una amiga que colabora con nosotros, me dio una carpeta con recetas de cocina, las cuales estaban tipeadas en una máquina de escribir y en hojas Canson número 3”, contó Gutiérrez, que tras explicar que los escritos eran de los años 50, continuó con el relato: “me dijo mirá, mi mamá juntó todas sus recetas de cocina e hizo un libro que se vendió a beneficio de una escuela que estaba en construcción”.
“Lo llevé a mi casa y pensé de qué manera podía confeccionar algo similar para poder juntar dinero para el hogar”, detalló la mujer.
Fue así que se le ocurrió conectarse con todos sus conocidos para que le pasaran recetas de cocina y asegurarles que saldrían impresas en un libro con su nombre y apellido.
De esa manera sabemos que además de la persona que dejó su receta, el libro también lo comprarán familiares y amigos de cada uno de los autores de los platos.
Así nacieron, “Cocinando en Pilar”, “Cocinando en Pilar Especial Festejos” y éste último “Cocinando en Pilar para el Bicentenario”.
Testeadas
Según explicó Gutiérrez, cada receta es leída por la chef, Susana Oleskow, que realiza la revisión, ajustes y listados complementarios de ellas. Es decir certifica que sean reales y que no falte ningún ingrediente.
La última edición tiene la particularidad de haberse internacionalizado, con recetas que llegaron a través del mail: cocinandoenpilar@gmail.com desde Noruega y Brasil. Además de secretos culinarios que llegaron desde el interior del país.
En los diferentes rubros de la cocina, en el tercer libro benéfico se pueden hallar: entradas, guarniciones y tartas; verduras, legumbres, ensaladas y budines salados; aves, carnes, pescados y mariscos, pastas y salsas, panes y pizzas, postres, masitas, dulces, tortas, tragos y las secciones de cocina internacional y “los chicos también cocinan”.
Según contó Marcela Gutiérrez, además de los recetarios aportados por la gente, la confección del libro también es un trabajo en conjunto de muchas personas que colaboran con el hogar, desde el diseño de tapa, hasta el armado.
Cómo ayudar
Una de las maneras de colaborar con el Hogar San Cayetano, es la compra del libro. Pero además, también se puede hacer con donaciones, depositando dinero en la cuenta bancaria de la Parroquia Nuestra Señora del Pilar o a través de su tarjeta de crédito. Para colaborar comuníquese al 02322-421-020.
Fue creado en 1999
Un hogar con historia
El Hogar San Cayetano fue creado en 1999 y está ubicado en Uruguay y Misiones, a pocas cuadras del centro de Pilar. Depende de la Parroquia Nuestra Señora del Pilar y es un lugar que le da respuestas a las necesidades del sector más vulnerable de la comunidad.
El objetivo del hogar es ofrecer un lugar a niños en situación de riesgo, ya sea por abandono, abuso o maltrato familiar. Allí se les brinda una atención integral a los chicos, educación, salud, espiritualidad y valores, para que puedan afrontar de la mejor manera su reinserción a la sociedad.
El hogar tiene capacidad para 14 chicos de ambos sexos, los cuales concurren a escuelas de la zona, reciben catequesis, asisten a la colonia de verano del Club San Patricio, practican deportes, tienen apoyo escolar y momentos de esparcimiento.
“La idea es ir trabajando para su egreso”, aseguró Gutiérrez, que explicó: “muchos pudieron volver con sus familias tras un trabajo del equipo de psicólogos, trabajadores sociales, psicopedagogos y una coordinadora, que trabajan en el hogar”. Al mismo tiempo señaló que otros fueron adoptados por otras familias y en el caso de que no egresen antes de los 17 años, buscan que terminen sus estudios y puedan lograr un trabajo para auto-sustentarse.