Un médico por acá

domingo, 4 de diciembre de 2011 · 00:00

 

Gregorio Pocho Ferrá. Nació el 14 de febrero de 1924.

 

 

 

por Armando Mathías D’Auría

 

 

Nuestro vertiginoso calendario detuvo su constante trascender para honrar a aquellos seres humanos que han brindado su vida o tan sólo quieren iniciarla, a la noble vocación de ser médicos. Ayer fue su día.

Galenos pilarenses que ya iban teniendo su lugar en aquel Pilar puebleril y que hoy muestra un desarrollo urbanístico increíble, y que cada vez demanda más profesionales de la medicina actual pero que jamás deberá perder sus toques de humanidad.

Cuántos nombres y apellidos de médicos queridos que han marcado su impronta en nuestro querido Pilar, y cuántos otros que están escribiendo huellas firmes en su quehacer cotidiano.

Hoy, queridos lectores de mi columna dominical, recuerdo a aquellos hombres que guardaron desde siempre protección para mi familia, y cuando la vida me probó en su devenir, estuvieron ustedes, médicos amigos de mi Pilar, para darle calma y salud a mi cuerpo.

Se hacen presentes en mi nota para honrarlos y agradecerles a Dante Manzoni e hijo, Alonso Reyes, Agustín Marcos Capello e hijos, Martitegui, Negri, Juan Carlos Arroyo, Guillermo y David Marconcini, Pizzuli, Hugo Di Cápua, Gregorio Pocho Ferrá, Francisco Miguel Franco, Ernesto Tomás Petrocchi, Carlos Caterina, y en especial a aquellos que extendiendo la necesidad de sanar humanamente, de todos los mencionados y de tantos otros queridos médicos, se ennoblece nuestro Pilar con su médico, amigo e intendente de todos Humberto Zúccaro, su incondicional presidente del HCD Marcelo Castillo, y cada uno de los que además decidieron cubrir áreas técnicas relacionadas con la salud de mi querido Pilar, mando mis agradecimientos a Jorge Del Río, Silvia Abraham, Maricarmen Pinto y Lucio de Oto de la Secretaría de Salud Ambiental, como así también a la Secretaría de Salud de Atchabahian.

Tantas escuelas han decidido desde sus comunidades elegir democráticamente el nombre de un médico para la institución como por ejemplo nuestra querida EEM Nº 206 del barrio pilarense de Peruzzotti, la cual se llama Dr. Esteban Laureano Maradona, realmente un Médico Dios para nuestros pueblos originarios del noreste en el cual quedó varado porque Dios así lo determinó para él, y que llena de orgullo a su director Horacio Canesi quien pertenece a una familia de médicos.

Por último, agradezco sinceramente esta noble, auténtica y humana vocación que la sociedad ha generado para mostrar que la solidaridad, el saber y la bonanza pueden fundirse en el crisol de una profesión como la de mis estimados y amigos médicos de mi Pilar.

 

 

 

Dr. Humberto  Zúccaro, hoy  intendente de Pilar. 

 

 

 

Su nombre era Agustín Marcos Independiente (por ser su padre hincha de ese club) Capello.

 

 

 

 

Comentarios