Tribuna del lector: Profundizar el modelo

por Daniel Hirsch*

30 de noviembre de 2011 - 00:00

 

 

Nuestro país transita un tiempo excepcional. Las oportunidades que se abren al futuro son únicas, pero no casuales, se deben a un modelo de país propuesto, acompañado y aceptado por la gran mayoría de los argentinos y llevado adelante por nuestra presidenta Cristina Kirchner.

Lo que llamamos modelo ha dado muestras de solidez, habiendo sido legitimado por el soberano voto popular y por la constante reconstrucción del tejido social, destruido por la dictadura y las políticas liberales de los 90. Ante este escenario favorable y prometedor, la pregunta es ¿Qué hacer? Nuestra respuesta es: “profundizar el modelo”, consideración que dista mucho de las nuevas recomendaciones de “modelizar lo profundo”, tal cual lo expresara el presidente de la Unión Industrial Argentina. Evidentemente muchos dicen apoyar el proyecto nacional y popular, pero no todos le damos el mismo significado a ese apoyo. Será un auspicioso comienzo para esta nueva etapa dilucidar el interrogante sobre el significado de la profundización del modelo en contraposición a modelizar lo profundo y avanzar en precisiones que sirvan al debate.

Desde el plano de las aspiraciones, profundizar el modelo es incluir lo que falta aunque esto suponga riesgos y dolores de cabeza, y no ceder ante la tentación de poner el piloto automático porque el rumbo es el correcto. El verdadero esfuerzo ahora es conjunto, de todos, gobiernos, empresarios, sindicatos, movimientos sociales, etc., para que las acciones de aquí en más se nutran de actitudes inteligentes, solidarias e imbuidas de un espíritu de grandeza que permita ver, el bosque y no el árbol, primando lo general por sobre lo individual.

Hay que tomar medidas concretas, el presente exige que se lleven adelante con precisión quirúrgica, yendo a fondo con aquellas que por su naturaleza no son neutrales, transformándose con las ya tomadas, en una unidad dialéctica indisoluble, que hagan irreversibles los buenos pasos dados hasta el momento y acaben con las trampas legales del establishment, rémoras de los oscuros años de los sucesivos gobiernos militares, liberales y neoliberales.

Hay que marcar la cancha, hay que dar una batalla cultural, hay que avanzar en la construcción de una sociedad más justa. No es tiempo de tibiezas.

¿Cuál sería el correlato en Pilar de este debate nacional? ¿Cómo haremos para profundizar el modelo de inclusión e igualdad en nuestro distrito?

Ello exige pensar en lo que se hizo y también en lo que falta. Debería establecerse una agenda de trabajo que dé respuestas a las demandas de los vecinos, que por cierto todos conocemos, y dejar de debatir o por lo menos hacerlo en un segundo plano, sobre cuestiones meramente coyunturales que les interesan a pocos. Algunos dirigentes están empecinados en discutir sobre límites, defensores del pueblo, con qué dirigente se van a referenciar, etc., etc., etc. Sobre lo realmente importante, nada.

El gobierno municipal tiene muchos problemas en sus entrañas, mientras que la oposición sigue transitando el funeral más largo de su historia. El intendente lo sabe. Haber sacado el 60% de los votos no elimina las debilidades, en el mejor de los casos las esconde por un rato. Ahora bien, si el problema tiene solución, no es un problema y si no tiene solución tampoco es un problema. Pilar y sus problemas tienen cómo solucionarse, pero se necesita de un gobierno, de una gestión, con planes, proyectos y gente comprometida que lo lleve adelante, con pasión y convicción y no por conveniencia. Llevar adelante un abierto y sincero diálogo, sobre lo que Pilar necesita, va a resultar difícil, en tanto no quieran, no puedan o no sepan cómo hacerlo.

El gobierno deberá propiciar el debate de propuestas y la oposición deberá aprender a adoptar conductas constructivas, marcando diferencias cuando las haya pero no inventándolas cuando no las haya, si no su recuperación política será eterna.

 

*Dirigente político, ex candidato a concejal.

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