Mesa femenina. Las chicas siguieron el partido desde una de las esquinas de privilegio. Se quedaron con las ganas de ver el espectáculo del festejo.
No te puedo creer. El gesto y el rostro de estos pibes lo dicen todo: Argentina eliminada.
Para desahogarse. Los muchachos dieron la vuelta de rigor a la plaza para calmar el mal trago.
La ventanita del amor se me cerró. El rostro de esta chica lo dice todo: chau ilusión.
Fumando espero. Serias, las chicas se lamentan tras la derrota.
Camiseta en bolsa. Después de varias semanas de ventas sostenidas, el vendedor ambulante de Rivadavia e Yrigoyen empaca el merchandising celeste y blanco.
Nos vamos a casa. Los t res, como todos los argentinos, nos quedamos con las ganas de festejar.
