Dormir la siesta, esa práctica que está teniendo revancha

Antes subestimada, en la actualidad es reivindicada por los expertos. Debería durar apenas 45 minutos. La importancia de recargar energía.
viernes, 28 de octubre de 2011 · 00:00

Una buena siesta no se le niega a nadie, o por lo menos no se debería negarla: muchas veces subestimada, la siesta ha pasado a ser objeto de estudio y valorización por los profesionales. En los últimos años, se ha vivido una especie de reivindicación de su práctica, tanto que la que termina fue la “Semana de la siesta”.

Consultado por El Diario, el Dr. Daniel Pérez Chada, jefe de neumonología del Hospital Austral y experto en cuestiones del sueño, reafirmó su importancia indicando que “las siestas son beneficiosas y aportan una cuota de energía adicional”.

El médico comenta que “la sociedad está privada de sueño en forma progresiva: durante los últimos 40 años, hemos perdido el 25% de las horas de sueño (se duermen unas 6 horas de promedio). Esa deuda de sueño que tenemos nos lleva a tener una peor calidad de vida, un menor nivel de alerta, mayor riesgo de accidentes… Es decir, una serie de condiciones muy negativas”.

Pérez Chada explica que esto se debe “a la alta presión que tenemos, con múltiples responsabilidades, en todas las edades: los chicos van al colegio y después tienen actividades extracurriculares, los adolescentes tienen otros intereses, los adultos trabajamos más o nos divertimos más… Cualquiera sea la situación, siempre es en desmedro de las horas de sueño. Entonces –agrega-, se prolonga artificialmente el día, se achican las horas de la noche y tenemos estos resultados tan negativos para la comunidad, que es estar cansados y dormidos durante el día, como consecuencia de una situación anormal, porque hemos adaptado nuestro organismo a la demanda de la sociedad moderna”.

Entonces, un buen remedio para paliar esta situación es la siesta, las que, según el especialista, “cuando son programadas y no duran más de 35 o 40 minutos, cumplen un efecto restaurador, porque le permiten a la persona recuperar un nivel de alerta adecuado”. Eso sí: dormir toda la tarde también es negativo. “Cuando superan la hora y media y son interrumpidas, se produce una interrupción en la arquitectura normal del sueño. Es decir, cortar el sueño cuando está consolidándose tiene efectos negativos. Eso es producto de lo que se conoce como ‘inercia del sueño’, que es el tiempo que tarda una persona para adquirir el alerta óptimo”.

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