YA ES LEY

Universidad Nacional de Pilar: el camino de los sueños

El Congreso aprobó la creación de la Universidad. Fue tres años después de la presentación del proyecto, tras varios obstáculos y con un masivo respaldo de los pilarenses.

Por Diego Schejtman 2 de octubre de 2023 - 16:02

La historia de la de la creación de la Universidad Nacional de Pilar puede narrarse como una película. La estructura es clásica, el camino del héroe que parte hacia un desafío que lo excede, la iniciación que lo va formando, los obstáculos que parecen invencibles y, finalmente, el retorno triunfal al hogar. Pero como no es una película de Hollywood sino un proyecto político, ese héroe es colectivo.

La creación de la Universidad Nacional de Pilar, convertida en ley la semana pasada por el Congreso de la Nación, tuvo un recorrido se inició hace poco más de tres años y que terminará cuando el primer alumno ingrese al aula. Ese día, empezará sin dudas una nueva historia.

Cuando Federico Achával presentó formalmente el proyecto de la universidad, a mediados de 2020, el contexto no podría haber sido más adverso. La pandemia de coronavirus arreciaba en su peor momento y la humanidad se empantanaba en la incertidumbre. ¿Pensar en el futuro? ¿Qué futuro?

Desde entonces, el sueño empezó a caminar para salir de los despachos gubernamentales, donde se había gestado, y del emblemático edificio del Pellegrini, donde se dio a conocer, para multiplicarse en las mentes y los corazones de decenas de miles de pilarenses.

Desde el primer momento, el proyecto se metió en las aulas de las escuelas secundarias, salió a la calle a buscar el apoyo de los pilarenses que lo plasmaron en miles y miles de firmas y colmó, varias veces, los clubes municipales y el propio predio inmenso del Pellegrini con plenarios de jóvenes que multiplicaron el entusiasmo en sus casas, sus barrios, y sus escuelas.

Sede. La universidad funcionará en el emblemático predio del Instituto Carlos Pellegrini, donde se presentó el proyecto a mediados del 2020.

Cámaras

El proyecto de ley tuvo su presentación formal en el Congreso de la Nación poco después de su anuncio en lo que parecía ser la parte más sencilla: el trámite legislativo impulsado por el entonces presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, representante central de un oficialismo empoderado política y socialmente. Pero no.

Los tiempos se extendieron más de la cuenta. Tanto, que el proyecto perdió estado parlamentario y debió ser presentado nuevamente en la cámara de Diputados al año siguiente.

En el medio, las elecciones legislativas del 2021 reconfiguraron el escenario y la oposición, con más músculo político, jugó a pleno su capacidad para bloquear los debates legislativos. Incluso diputados de Juntos por el Cambio que en su momento se habían expresado a favor de la creación de la Universidad de Pilar cambiaron de idea y militaron abiertamente en contra.

Así llegó agosto del 2022, cuando se abrió la primera puerta: las comisiones de Educación y de Presupuesto de Diputados le dieron dictamen favorable, con el voto del Frente de Todos, la izquierda y el apoyo de un sector del radicalismo.

La buena noticia duró poco. El primer día de diciembre del año pasado, los bloques del Pro y la Coalición Cívica hicieron fracasar a fuerza de gritos e insultos una sesión que se había iniciado apenas con los justo, en la que iba a debatirse la universidad. No pudo ser.

Tampoco fue la siguiente vez, cuando nuevamente se escatimó el quorum para sesionar.

No te pierdas el Suplemento Especial de la Universidad de Pilar

Pasaron nueve meses más para una nueva chance. Nueve meses en los que el proyecto siguió presente en las agendas de los funcionarios, los militantes y los vecinos de a pie, que –al contrario de lo de que parecía indicar la realidad- mantuvieron un optimismo porfiado. El sueño siguió vivo en los despachos donde se cocina la política, en las calles y en las redes sociales, ese territorio moderno donde la conversación fluye. Muy pocos se animaron en este tiempo a manifestarse en contra de la Universidad. Casi nadie con intenciones serias de gobernar Pilar lo hizo. Eso, antes que nada, prueba la potencia transversal de la iniciativa.

Lo demás ya es historia reciente. Las votaciones en el Diputados y el Senado, con las miles de explosiones de júbilo en las puertas del Congreso; los abrazos de gol dentro y fuera del recinto y la alegría liberada después de haber estado tanto tiempo contenida.

Lo que ahora viene es un camino todavía sinuoso, con algunas incógnitas políticas que se develarán tras las elecciones y que pueden ser decisivas para la concreción de la universidad. Los miles de pibes que ya están imaginando un futuro con todas posibilidades al alcance de su propio esfuerzo defenderán su optimismo a prueba de obstáculos.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar