La Justicia Comercial ordenó la inhibición provisoria de todos los bienes del Grupo GTA, el conglomerado integrado por Granja Tres Arroyos, Wade, Avex y Holding Agroindustrial. La medida se tomó a partir de las presentaciones de la sindicatura que interviene en la quiebra de Rasic Hermanos y de extrabajadores de las plantas I y II de Wade, que hasta 2018 pertenecían a Cresta Roja. Los denunciantes advirtieron sobre presuntas maniobras de vaciamiento, lo que derivó en la medida preventiva de la Justicia.
En tanto, la empresa busca declarar un concurso de acreedores, en tanto define la situación de los trabajadores de todas sus plantas, incluida la de Pilar, donde despidió a unos 50 de sus más de 300 obreros.
Según el expediente, de las instalaciones de Wade se retiraban a diario “materias primas, insumos, documentación, herramientas, maquinarias y equipos”, además de desmantelarse líneas productivas. Como respaldo, los denunciantes entregaron un pendrive con fotografías y videos.
Además de bloquear los activos, el tribunal intimó a los titulares de las sociedades a presentar en 10 días un inventario detallado. También deberán informar la nómina de personal, la operatividad actual de las plantas y los fondos necesarios para reactivar las unidades paralizadas.
Un concurso sin apertura
La decisión cautelar llega en un momento de indefinición procesal. El concurso preventivo solicitado por la compañía no tiene apertura formal por un conflicto de competencia entre los juzgados comerciales N°21 y N°1. Desde la firma se advirtió que la falta de resolución conducirá “indefectiblemente a la inminente quiebra” de la avícola.
Al 31 de diciembre de 2025, Granja Tres Arroyos declaró un pasivo total cercano a los $536.000 millones, distribuido entre 4.978 acreedores. Incluye $199.000 millones en deudas financieras, $161.000 millones con proveedores, $78.000 millones en compromisos laborales y previsionales, $52.000 millones impositivos y $46.000 millones en cuentas comerciales.
A eso se suman más de $126.000 millones en cheques rechazados y pérdidas operativas por $122.052 millones en el último balance anual. La cesación de pagos quedó fijada el 29 de enero, cuando la empresa dejó de afrontar vencimientos bancarios por más de 2.000 millones de pesos.
El origen de la deuda
Una parte sustancial del pasivo proviene de operaciones anteriores. En marzo de 2018, Wade adquirió los activos de Cresta Roja a Proteinsa S.A. por u$s80 millones, con Granja Tres Arroyos como garante principal. El saldo impago de esa compra explica que Proteinsa y la sindicatura de Rasic Hermanos figuren como acreedores directos e impulsaran medidas para resguardar el patrimonio del grupo.
En su presentación judicial, la cúpula del grupo, controlado en un 99,9% por Holding Agro Industrial y con el resto en manos de la familia fundadora, atribuyó el colapso a la “acumulación de severos desequilibrios macroeconómicos”.
Sostuvo que no pudo trasladar el aumento de costos a los precios por un mercado interno saturado, y que vendió por debajo del costo de reposición para sostener la distribución.
Añadió otros factores: la sequía de la campaña 2022/2023, que encareció el grano para alimento balanceado, el ingreso de carne aviar importada, principalmente de Brasil, y el cierre de mercados externos por brotes de gripe aviar.
El grupo cuenta con siete plantas de faena en Buenos Aires, Córdoba, Chaco y Entre Ríos, y abastece a más de 60 destinos internacionales con marcas como Granja Tres Arroyos, Cresta Roja y Campos de Areco.
Mientras se define qué juzgado llevará la causa, la conducción deberá rendir cuentas sobre los inventarios para evitar que la traba judicial paralice por completo la operación.
Conciliación vencida
El Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires dio por finalizada la conciliación obligatoria en el conflicto de Granja Tres Arroyos, ratificando la empresa los 1.200 despidos en sus plantas de Capitán Sarmiento, Esteban Echeverría y Pilar tras vencido el plazo prorrogado. La empresa ratificó las cesantías.