La Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires resolvió imponer el nombre de Dominga y Felicidad Abadía Crespo a la Escuela Secundaria Nº 36 de Del Viso. De esa manera, busca mantener la memoria de las dos hermanas de 27 y 25 años desaparecidas desde el 2 de noviembre de 1977, cuando fueron secuestradas de su casa de esa misma localidad por grupos de tareas de la dictadura.
Memoria: una secundaria llevará el nombre de dos desaparecidas
El nombre de la escuela fue elegido por la propia comunidad educativa a través de una votación, en la que la opción ganadora contó con 441 votos.
“El valor de la nominación de las instituciones educativas está directamente relacionado con la importancia de su identidad como parte indisoluble de la cultura institucional”, señala la resolución, que lleva la firma de Alberto Sileoni.
Dominga y Felicidad fueron secuestradas el 2 de noviembre de 1977 en su domicilio de la calle 9 de Julio N° 830 de Del Viso.
Eran de origen español, hijas de Rosendo Abadía. Trabajaban en la fábrica de cerámica Lozadur. Según la denuncia de su padre, “entre la empresa y el personal se generó un conflicto por pedido de aumentos salariales. Ante esta situación el interventor (Comandante Máximo Milarck) convocó al personal, oportunidad en la que manifestó que si no deponían la actitud de trabajar a jornal para hacerlo a producción alguno iba a tener que lamentarse”.
Sus hijas fueron secuestradas el 2 de noviembre de 1977 por personal militar: “Había en cada esquina de la manzana dos camiones del Ejército Argentino. En esa misma noche se llevaron 5 personas de la misma fábrica Lozadur S.A. de sus respectivos domicilios”, denunció.
En total, entre el 27 de octubre y el 2 de noviembre, 11 obreros ceramistas de distintas fábricas fueron secuestrados y conducidos, en su mayoría, al centro clandestino de detención que funcionó en Campo de Mayo.
En 2014, el Tribunal Oral Federal 1 de San Martín impuso ayer penas de prisión perpetua a Santiago Riveros y 23 años de prisión a Reynaldo Bignone en el llamado “juicio de los obreros” de la Zona Norte del Gran Buenos Aires, por delitos de lesa humanidad cometidos en perjuicio de más de 30 víctimas, entre ellas las hermanas Abadía Crespo.
El fallo condenó también a otros cuatro represores a penas de entre 9 y 17 años de prisión en el juicio por ser coautores de delitos comprendidos en cuatro causas con un total de 33 víctimas, en su gran mayoría trabajadores navales y ceramistas que actuaban como delegados de base o activistas sindicales.