Sin trenes y con muy pocos colectivos. Así transcurrió en Pilar la jornada del paro nacional, el cuarto convocado por la CGT en la gestión de Javier Milei, esta vez en rechazo al proyecto de reforma laboral que debate el Congreso.
No circularon trenes y solo hubo colectivos de línea 57. Los trabajadores municipales adhirieron a la protesta. Fue la cuarta huelga general de la CGT contra Milei.
Sin trenes y con muy pocos colectivos. Así transcurrió en Pilar la jornada del paro nacional, el cuarto convocado por la CGT en la gestión de Javier Milei, esta vez en rechazo al proyecto de reforma laboral que debate el Congreso.
Mientras los ferrocarriles no circularon en todo el día, solo algunas unidades de la línea 57 que pertenece a la empresa DOTA –una de las que se diferenció de la UTA-, salieron a la calle y cumplieron con sus recorridos, aunque con baja frecuencia y escasa cantidad pasajeros.
La UTA emitió un comunicado en el que “felicita y agradece el acompañamiento” de los choferes a la medida, al tiempo que advierte que el gremio “es inquebrantable”.
Sí hubo en la calle autos particulares y trabajadores de aplicaciones, que suplieron la escasez de transporte público en la jornada de protesta.
El Sindicato de Trabajadores Municipales adhirió a la medida, por lo que las prestaciones comunales también se vieron afectadas. De todos modos, desde el gremio se comprometieron a garantizar “guardias y servicios esenciales”.
Por otra parte, en cuanto a la actividad comercial, el 70% de los negocios permanecieron abiertos con poca gente circulando en las calles.
En las industrias el acatamiento fue dispar, sobre todo en las empresas que dispusieron de medios de transporte alternativos a los trabajadores para que pudieran llegar a sus lugares de trabajo.
El Sindicato Químico de Pilar, que conduce Sergio González y forma parte del ala dura de la CGT, estuvo con una columna en el Congreso pese a que la central obrera no había convocado a movilizarse.
A nivel nacional, el cosecretario general de la central, Jorge Sola, remarcó que el nivel de acatamiento fue “importantísimo”.
Sola sostuvo que la huelga reflejó un respaldo “a las medidas que adoptaron las organizaciones sindicales” en rechazo a los cambios en la normativa que rige el ámbito del trabajo.
“El acatamiento es importantísimo, ya desde ayer a las 10 de la noche los sectores fabriles con turnos nocturnos empezaron a dejar sus puestos de trabajo”, afirmó Sola, en declaraciones radiales.
Respecto a la adhesión del gremio de colectiveros de la UTA y cómo esto condicionó a quienes quisieron ir a trabajar, el sindicalista sostuvo que los choferes “tienen derecho a expresarse también, y esa adhesión es un apoyo y una unidad de concepción”.
El respaldo al paro significa “un enorme rechazo a la destrucción del tejido productivo que se está haciendo desde hace dos años y que cada vez tiene mayor profundidad”, aseguró el titular del sindicato del Seguro.
Puntualizó además que el caso de la empresa de neumáticos FATE, que este miércoles anunció su cierre, “es solo la punta del iceberg de 300.000 puestos de trabajo formales que se han caído” desde la llegada de Milei al gobierno.
“La CGT en toda su amplitud está convencida de que el Gobierno debe representar los intereses de los trabajadores, esto no tiene que ver con ideologías, porque muchos de los que nosotros representamos votaron al Gobierno y otros a la oposición”, añadió Sola.
En tanto, sectores “duros” de la CGT, críticos de la conducción de la central, junto a sindicatos de las dos CTA, sumaron al paro una marcha hacia las puertas del Congreso, donde Diputados trataba el proyecto de reforma laboral luego de la sanción que obtuvo la semana pasada en el Senado.
Se trata del Frente de Sindicatos Unidos, que integran la UOM, Aceiteros, Pilotos, Aeronáuticos y ATE, al que pertenece también el sindicato Químico de Pilar entre otros gremios de las distintas centrales, que desde hace semanas venían ejerciendo presión a la CGT para que llamara a un paro contra la reforma.
“Estamos cumpliendo con ese mandato, con ese compromiso que tomamos de estar en las calles luchando. No concebimos otro camino que no sea el de la lucha para revertir y transformar esta realidad que nos duele a todos", sostuvo el titular de la UOM, Abel Furlán, en una conferencia en la sede de Madres de Plaza de Mayo, antes de la movilización.
