Una grave denuncia fue realizada en las últimas horas por un sitio especializado en transporte: el gobierno que encabeza Javier Milei estaría iniciando negociaciones con empresas para vender la totalidad de sistema ferroviario, incluyendo material rodante de trenes pero también vías y estaciones.
Advierten que el Gobierno quiere vender trenes, vías y estaciones
Lo difundió un sitio especializado, afirmando que hay "voluntad de rematar el sistema ferroviario" metropolitano. Señala negociaciones con las empresas.
Los datos surgen de un extenso informe elaborado por el sitio enelSubte.com, que suele manejar información de calidad sobre todo lo concerniente al transporte público de pasajeros.
“Según pudo saber este medio de fuentes calificadas, en el Ministerio de Economía se trabaja en pliegos de licitación para volver a entregar al sector privado los ferrocarriles metropolitanos de Buenos Aires”, asegura, ampliando con mayor precisión: “Durante los últimos dos meses se sucedieron reuniones entre autoridades oficiales y representantes de las dos concesionarias privadas que subsisten en el AMBA, Metrovías/Emova (Grupo Roggio) y Ferrovías (Grupo Emepa/Romero)”. Esta última es la que concesiona al Belgrano Norte, que conecta a Villa Rosa con Retiro.
Incluso, la idea del Gobierno sería aún más extrema que la imaginada por los empresarios. Según confiaron a enelSubte fuentes con acceso a la cartera de Economía, la idea del Gobierno “no es ya concesionar sino, en la medida de lo posible, directamente vender la propiedad de las líneas, incluyendo material rodante, vías y estaciones”.
Por esto, habló de “la voluntad de rematar el sistema ferroviario”, algo que “ya aparecía en el proyecto de Ley Ómnibus, que disponía también la venta indiscriminada de las cinco empresas ferroviarias, incluyendo a la Administración de Infraestructura Ferroviaria (ADIF)”.
El informe periodístico advierte además que habilitar la venta integral de los trenes metropolitanos “implica el riesgo de desaprovechar la gigantesca inversión estatal que permitió la transformación del sistema en los últimos años”, pero además “descartar las inversiones que estaban previstas”, como la electrificación de las líneas San Martín y Belgrano Norte.
Incompatible
No obstante, en el sitio recordaron que el intento de vender los ferrocarriles del AMBA “aparece incompatible con las leyes vigentes: la ley 26.352 define a la ADIF como dueña de la infraestructura, incluyendo vías y terrenos, y la ley 27.132 de Ferrocarriles Argentinos –sancionada en 2015 con consenso político transversal– establece como principio de orden público la gestión estatal indelegable de la infraestructura ferroviaria”.
En este marco, se rememoró que cuando el gobierno de Mauricio Macri quiso renovar las concesiones vencidas de las líneas Belgrano Norte y Urquiza para mantenerlas en manos privadas, “se topó con dos problemas”. El primero, que la iniciativa era incompatible con el marco legal vigente, “por lo que quedó estancada hasta que el gobierno de Alberto Fernández –tras anunciar una reestatización que nunca ocurrió– la adecuó para aclarar que, aun cuando se concesionara la operación, la responsabilidad sobre la infraestructura seguiría en manos del Estado”. El segundo, que los propios privados –Roggio y Romero– le aclararon al gobierno de Macri “que no tenían la voluntad ni la capacidad de hacerse cargo de las inversiones en vías y material rodante”.
En efecto, tal como recordó enelSubte “los 30 años de concesiones privadas en los trenes metropolitanos del AMBA se caracterizaron por la ausencia de inversiones de capital”. Y, cuando las hubo, “a poco tiempo de asumir las concesionarias fueron financiadas integralmente por el Estado nacional, aunque los privados se llevaron el rédito frente a la opinión pública”.
En este marco, “las pocas inversiones realizadas en las líneas todavía concesionadas –a Roggio y Romero– fueron realizadas en su totalidad por el Estado, que además absorbió en los últimos años hasta el 95% del costo operativo”.
Sin embargo, el medio especializado observó que “esta experiencia histórica, que hasta hace poco tiempo generaba un acuerdo casi unánime, es ignorada por el gobierno de Javier Milei: el propio Presidente mencionó a las concesiones ferroviarias de pasajeros y a la de Aguas Argentinas como ejemplos de privatizaciones virtuosas”.
Por eso, avizoró que “acaso el único freno a su voracidad dogmática podrá venir de lo que el mismo sector privado no esté dispuesto a hacer”.