El ministro de Economía, Martín Guzmán, expresó ayer su apoyo a la propuesta de la provincia de Buenos Aires para diferir el vencimiento del pago de una cuota de capital de un bono que vence el 26 de enero, al advertir que “de lo contrario se van a perjudicar todas las partes”, cuando restan unas horas para que venza el plazo establecido para que los tenedores den su conformidad.
Según analistas, el contexto generado en las últimas horas tanto a nivel nacional como internacional puede ayudar a persuadir a los acreedores de la provincia a ingresar a la oferta realizada por el bono BP21.
Para que la convocatoria sea exitosa, Buenos Aires necesita contar con el aval de al menos el 75% de los tenedores de una cuota de amortización que vence originalmente el 26 de enero y cobrar el monto correspondiente el próximo 1 de mayo.
“El país no puede sostener la carga de deuda que hoy enfrenta, es fundamental que exista un alivio”, señaló ayer el ministro Guzmán, durante una conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda, en la que anunció el envío al Congreso de un proyecto de reestructuración de la deuda nacional, en un mensaje con destino a acreedores de deuda tanto de la Nación como de la provincia.
Guzmán se refirió específicamente a la situación provincial y pidió “tiempo” a los tenedores de deuda provincial y nacional (para que la Argentina vuelva a crecer), al tiempo que sostuvo que ambas dependencias trabajan de forma coordinada para encontrar una solución.
El gobierno bonaerense, en forma directa y a través del asesor financiero internacional Morrow Sodali, insistió ante los acreedores en aceptar la propuesta de pago de capital para el 1 de mayo, para lo cual hay tiempo hasta hoy a las 5 PM del mercado europeo -pasado el mediodía en la Argentina-, según la notificación enviada a los tenedores del bono.
Apoyo de Nación para reprogramar deuda provincial
El vencimiento es el 26 de enero. El ministro de Economía advirtió que ''de lo contrario se van a perjudicar todas las partes''.
Desmentida
Corrió ayer la versión de Fidelity, el mayor acreedor, que tendría más de 13% del BP21 bonaerense, había enviado un escrito rechazando el pedido bonaerense. Fue desmentida por provincia.