Los riesgos del clientelismo en la campaña electoral

La crisis disparó la demanda de ayuda. El Gobierno y la oposición coinciden en que la asistencia es indispensable. Pero crecen las sospechas por el uso de la ayuda para captar votos con fondos públicos.
lunes, 23 de septiembre de 2019 · 00:00

por diego schejtman
d.schejtman@pilaradiario.com


La crisis económica y sus efectos sociales trajeron otra vez al primer plano de las discusiones públicas al hambre, no solo como concepto o metáfora de la pobreza, sino como la concreta dificultad que padecen cientos de familias para poner comida sobre la mesa de manera sostenida y cotidiana. 
No en vano, en la última semana, el foco de la discusión política en el distrito giró en torno a la emergencia alimentaria. Tanto la oposición como el gobierno reconocen que el drama el hambre es una realidad extendida y proponen sus recetas para atacarlo. Por ahora, con alternativas que se contraponen y paralizan mutuamente.
En ese contexto, la campaña en marcha hacia las elecciones generales del próximo 27 de octubre bordea un riesgo siempre latente pero pocas veces tan concreto: el uso del clientelismo como forma de captación del voto.
Las denuncias púbicas –algunas, con correlato judicial- son cotidianas, igual que los testimonios que se reproducen de boca en boca, multiplicados por las redes sociales.
• En algunos casos, las imágenes son elocuentes. Esta semana, se hizo viral un video grabado en un barrio de calles de tierra y casas precarias. En él, se ve a un hombre con uniforme de empleado municipal descargar una heladera de una camioneta, mientras una mujer pide que le transmitan su agradecimiento a “Ducote”, así, sin el acento en la “e” final, como se refieren al intendente muchos vecinos. Desde el gobierno dijeron desconocer a qué se debe esa entrega. 
• El fin de semana pasado, militantes de la organización Barrios de Pie habían marchado a los galpones que la empresa Tradesal tiene en el parque Industrial. El reclamo era la entrega de alimentos, pero con una sospecha detrás: que desde la firma, que tienen millonarios contratos con el Municipio para la provisión de comida a hospitales, escuelas y programas de acción social, se organiza el reparto de alimentos a punteros oficialistas para que los usen en la campaña. En ese mismo momento, aunque el gobierno lo desconoció oficialmente, empleados municipales armaban, adentro de los galpones, bolsones con destino incierto. Según el oficialismo, Tradesal es proveedor del Municipio pero no de la comida que compra para repartir Juntos por el Cambio.
• El viernes, mientras fracasaban dos intentos por votar la emergencia alimentaria, un flyer distribuido por Whatsapp invitaba a militantes del oficialismo a pasar ayer, de 10 a 19, por un depósito de la colectora, entre ruta 25 y Champagnat, para retirar los “bolsones de mercadería semanal”, a cambio de entregar los DNI de los destinatarios. El oficialismo reconoció el lugar como propio, pero negó que este fin de semana se use con ese fin.
• Esto se suma a las denuncias que llegan desde la política. El diputado massista Jorge D’Onofrio acusó al gobierno de estar armando nada menos que la “compra de votos” con cheques que estaba solicitando al Banco Provincia.
• Poco antes, la concejal Paula González, del Frente de Todos, había denunciado ante la Justicia el uso político de los microcréditos que tuvieron su auge en la campaña del 2017 y que, tras desaparecer el año pasado, están volviendo a florecer.
En tiempos de crisis, la ayuda es un deber político y ciudadano. El límite entre esa asistencia y el uso de la necesidad como instrumento de cooptación del voto es un debate ético. Y más si en el medio está la administración de los recursos públicos.

 

 

LUCÍA RAVINA

“Ayudamos a quien lo necesita”

La secretaria General de la Municipalidad y jefa de campaña de Juntos por el Cambio, Lucía Ravina, admitió que en el marco de la campaña, los militantes macristas acercan comida a los vecinos que lo requieren.
“Estamos acompañando a las familias con ayuda alimentaria porque lo necesitan, pero no salimos a buscar a la gente con el bolsón de alimentos. Igual que lo hace la oposición, que también asiste”, le dijo a El Diario.
A la vez, dijo que el límite entre la ayuda de la política y la del municipio es claro. “No hay nada difuso. Si alguien requiere asistencia del Estado, va al municipio o un centro de atención primaria, habla con asistente social y generan vales de retiro de alimentos”. 
Desde ese lugar, “se asiste a la familias como es histórico, muchas que retiran desde hace años, además de los comedores y merenderos -enumeró.- Este año se intensificó más por gente que se incorpora al sistema o comedores nuevos que se abren.”  
En cuanto al origen de los recursos destinados a comida en la campaña, la funcionaria indicó: “Como partido, no tenemos ley que nos exija rendición de cuentas. Tenemos donantes particulares, los funcionarios aportamos, hubo cenas de recaudación, mucha gente voluntaria. No sé cómo hace la oposición”.
Y completó: “Este año no hay clientelismo. Hay, en nuestro caso, asistencia al vecino que lo necesita. Es escuchar el mensaje que nos mandan las urnas, que es estar cerca y ayudar en lo que se necesita ahora”.
 

FEDERICO ACHAVAL

“En el gobierno subestiman a la gente”

El candidato a intendente por el Frente de Todos, Federico Achával, apuntó al gobierno por el uso de la necesidad como herramienta política, con el clientelismo como estrategia. 
“Desde el 11 de agosto en el que tuvimos más del 50% de los votos en las PASO, vimos a la gestión de Nicolás  Ducoté orientada a revertir el resultado, lisa y llanamente haciendo uso de las viejas prácticas políticas”, dijo. 
Para Achával, “es una subestimación de la gente. Después de cuatro años en que los abandonaron y en los que adoptaron políticas que hicieron que la gente pierda trabajo, que los jubilados no puedan comprar remedios, creen que con una heladera, dinero o una moto van a comprar el voto”, disparó.
El opositor dijo que esas prácticas quedaron “explícitas en el proyecto de emergencia que presentaron el viernes, que buscaba que se pueda entregar hasta dinero en efectivo sin justificativo. Hacen clientelismo con fondos públicos”. 
A la vez, el candidato opositor apuntó: “Lo que no que no entienden es que si todo el afán y el dinero que usan en comprar votos lo hubieran usado en políticas públicas en beneficios de la gente, no necesitaría salir a comprar, en los últimos 40 días, la voluntad de la gente”.
Como contrapartida, opinó que la “declaración de emergencia es posible, viable y tendería a resolver la situación. Pero proponemos que sea con asistentes sociales, para que no sea con fin electoral, sino para resolver la demanda. Pero Ducoté va por la otra opción”.

9
4

Comentarios

27/9/2019 | 13:26
#1
A ver, yo no defiendo a Ducoté, pero, no seamos hipócritas, TODOS SABEMOS QUE EN TODOS LADOS SE COMPRAN VOTOS, con dinero, con comida, con zapatillas y con toda clase de prebendadas.- Cuál es la novedad????