Fundamentándolos en la fuerte caída en la venta de rodados la concesionaria Car One confirmó los 70 despidos que había adelantado a fines de julio en su sucursal de Tortuguitas.
El personal afectado pertenecía a los concesionarios de Chevrolet, Volkswagen, Fiat y Peugeot que funcionan en el predio. Según señalan los telegramas enviados a los cesanteados, que en muchos casos tenían más de 20 años en la empresa, no hay posibilidades de trasladarlos a otras sucursales.
Los trabajadores despedidos, se desempeñaban tanto en el sector de concesionarias como en el área de chapa y pintura de la sucursal ubicada a la vera de la Panamericana, en el kilómetro 35,500.
Según señalaron, entre quienes recibieron los telegramas, hay muchos que trabajaban desde que la empresa se fundó, en noviembre de 1997, cuando la firma revolucionó el mercado automotriz, logrando convertirse en uno de los principales referentes en la venta de vehículos tanto 0KM como usados.
En tanto, se supo que Car One había solicitado un procedimiento preventivo de crisis durante el cual, según denunciaron sus trabajadores, no realizó los pagos correspondientes a las obras sociales.
En ese sentido, la compañía ya había comenzado un proceso de cesantías en enero último, que ante la caída de la actividad, decidió acelerar en Tortuguitas.
Cabe remarcar que mientras que 70 empleados y sus familias quedaron sin sustento, Car One desembarcó en Uruguay con una inversión de 25 millones de dólares para abrir una sucursal. En el país vecino, creará un complejo de locales, un supermercado, un polo gastronómico y un complejo de residencias.
Según el último informe oficial de la Asociación de Concesionarios (ACARA), las ventas de autos continuaron cayendo en julio pasado a pesar del lanzamiento del plan del gobierno para impulsarlas y acumularon un 45% anual, en comparación con el mismo mes del 2018.




