Tras perder las PASO por 15 puntos, el oficialismo saldrá desde esta semana a buscar el milagro que revierta los resultados en octubre y le permita al intendente Nicolás Ducoté gobernar cuatro años más el distrito.
Pero como a los milagros hay que ayudarlos, en la primera plana del gobierno municipal trabajan contrarreloj en una serie de anuncios que le permitan a Juntos por el Cambio recuperar la agenda. Y, de paso, combatir el desaliento que se esparce entre sus filas.
La batería de nuncios que se lanzaría desde esta semana tiene condimentos para distintos paladares. Va desde la construcción de un nuevo edificio municipal en el predio del instituto Carlos Pellegrini, en la ruta 25, hasta un plan de “asistencia económica directa” -léase subsidios- a sectores sociales golpeados por el ajuste.
La construcción del edificio se anunciaría en los próximos días. Tiene la virtud de ser una política de largo plazo, que vendría a reemplazar la multitud de alquileres de oficinas que es desde hace años una sangría para las arcas municipales.
En principio, el Municipio dispondría de unos 10 millones de pesos para iniciar la obra. Una inversión demasiado módica para para un plan tan ambicioso. Se entiende que solo alcanzaría para una primera, pequeña, parte de la obra. El resto, quedaría para la gestión de quien gane las elecciones, sea Ducoté o su rival, Federico Achával, que viene embalado con el triunfo de las PASO.
Similar a lo que el exintendente Humberto Zúccaro hizo con el hospital que empezó a construir en la última etapa de su administración. Aunque en ese caso quedó abandonado tras perder las elecciones.
La ubicación del nuevo edificio será el predio del Pellegrini. Un terreno de 70 hectáreas, cedido casi en su totalidad al Municipio, donde conviven distintos servicios educativos y que el actual gobierno soñó como ciudad universitaria. Por ahora, no se conocen detalles del masterplan.




