Las ventas minoristas en el centro de Pilar siguen en retroceso. Sumó 13 meses consecutivos de caída y volvió a mostrar la baja más grande de los últimos dos años y medio. Así lo muestran los números del relevamiento que ayer dio a conocer la Sociedad de Comerciantes, Industriales, Propietarios y Afines de Pilar (Scipa), los cuales realiza para los índices nacionales que presenta la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Esos datos reflejaron que en mayo la baja fue del 3,17% en comparación con el mismo mes del año pasado y acumulan un retroceso del 13,8% en lo que va del 2019, lo que pone al quinto mes del año en el segundo escalón de las caídas más pronunciadas desde noviembre de 2016, cuando el promedio negativo mostraba un 3,83%.
Según el relevamiento, la mayor caída fue para los locales de Indumentaria, que retrocedieron 3,5% en comparación con el mismo mes del año anterior.
Mientras que el rubro Ferretería, con el 3,30%, se ubicó en el segundo escalón, claro que si bien en ambos casos el retroceso es preocupante, ninguno llamó tanto la atención como el de Alimentos y Bebidas, que alcanzó el tercer lugar con 3,2.
Este retroceso creciente en un rubro de primera necesidad como es “la comida” y que está en el podio de los que menos productos vendieron el mes pasado, dispara varias alarmas.




