Secretos en reunión
Intervención
Las campañas traen cambios en el paisaje que suelen durar más que el tiempo de las elecciones: las pintadas con los nombres de los candidatos. Verdaderas intervenciones urbanas, suelen tener también algo de polémica cuando las brochas gordas se meten en terrenos que deberían estarles vedados. Esta vez, los primeros en hacerlo fueron los seguidores del massista Jorge D’Onofrio, que estamparon su nombre en el paredón de un nuevo jardín de Infantes en Astolfi, generando enojos amplios.
Vino peronista
Gastronomía y política suelen llevarse bien. Los dos son excusas para prolongar encuentros y encender discusiones. Y en eso, tiene un lugar central el vino. Esta semana, el exsecretario de Gobierno de la anterior administración, Pablo Martínez, promocionó en su local de picadas, quesos y afines vinos que vienen en cajas alegóricas con fotos de Néstor y Cristina Kirchner. En Fátima, en tanto, el taller del escultor Alejandro Marmo ofrece botellas que muestran en su etiqueta una imagen de la obra del artista que homenajea a Evita en la 9 de Julio.
Motorizado
En las discusiones tras bambalinas es donde la política suele cocinar los acuerdos que escenifica en público. Esta semana, las bambalinas del HCD se agitan. Y el movimiento se ve desde lejos. La rosca tiene por objeto definir la votación de la rendición de cuentas, tironeada por la denuncia de corrupción que amenaza salpicar a quienes acompañen al gobierno. Por eso, hay quienes negocian desde cuestiones políticas hasta pequeñas comodidades, como por ejemplo el uso de un auto municipal mientras dure el mandato.
Salón
El concejal José Molina presentó equipo y programa de campaña. Lo hizo con un registro diferente al habitual, lejos de las barricadas, los escenarios, la marcha y los discursos encendidos. Por el contrario, eligió un coqueto salón del hotel Casa Sur, donde presidió una mesa secundado por dirigentes jóvenes, todos de elegante sport. Es sí, casi como un detalle que lo mantuviera atado a la historia, José, “el Negro” Molina, como lo conocen, terminó armando el acto -sabiéndolo o no- en el salón Black.