El Diario recorrió las calles de centro pilarense para dialogar con los comerciantes, en una semana cargada de preocupación por parte de SCIPA, la cámara del sector. Si bien las opiniones son diversas e incluso algunos viven la crisis de manera diferente, las coincidencias sobre los motivos son unánimes: la caída de las ventas por la pérdida del poder adquisitivo de la gente, los aumentos en la mercadería, las subas de los alquileres y los tarifazos en los servicios.
Después de esa enumeración, engrosan esa lista el abandono del centro, los vendedores ambulantes, la feria de la plaza y los food truck, entre otros aspectos.
“Las ventas nos bajaron un 50% y más también, la gente no tiene plata y si no puede comprar para comer, menos va a gastar en una llave”, contó el cerrajero Claudio Villarreal.
Al mismo tiempo, habló de la problemática del alquiler y aseguró que si les aumentan el precio “nos tenemos que ir”, en tanto contó: “absorbimos los aumentos de la mercadería y los tarifazos para no tener que subir los precios, pero ya se nos está haciendo muy complicado”.
Al igual que otros comerciantes de Tomás Márquez, Villarreal explicó que con la inauguración del centro de trasbordo, disminuyó la cantidad de personas que transitan por la avenida y cerró: “solo pasan vendedores ambulantes y se nota que muchos de ellos son personas que por primera vez tuvieron que recurrir a eso”.
Por su parte, Hernán Cataldo remarcó que de los 28 años que tiene el kiosco frente a la plaza céntrica, este es el peor momento de crisis que le tocó vivir: “en marzo vendí menos de la mitad de lo que vendía, la gente no tiene plata y se nota mucho”, disparó.
Cataldo, señaló que en su caso particular y por el trato que tiene con su locador, puede acordar un buen precio, pero contó que al problema de las tarifas y sobre todo de los aumentos en la mercadería, le debe sumar la presión impositiva.
“Tengo que estar atento a los aumentos constantes para poder reponer y a todo eso se suma la presión para que pagues las tasas, pero si no hay consumo y no vendemos, no podemos cumplir con ellos”, enfatizó el comerciante.
Tiempos
Carlos Luminari es dueño de una zapatería en la terminal y asegura que “las ventas nos baja por temporadas, pero esto ya es demasiado” y agregó: “sufrimos lo que todos, tarifas, los aumentos del alquiler, la luz, los impuestos y acá las expensas, realmente estamos pasando por un momento muy malo”.
En el mismo sentido, Horacio Buscetto, que a metros de la zapatería tiene una blanquería, remarcó: “por suerte no tengo que pagar alquiler, pero de expensas tengo $8.150 y las ventas me bajaron más de un 50%, las luz de $1.200 bimestrales, pasé a pagar $1.400 mensuales como mínimo, ya no sé cómo ahorrar”.
Buscetto, al igual que Luminari, aseguró que en la galería se llena de vendedores ambulantes, “sobre todo los que vendes medias” y cerró: “el problema es que no hay plata, antes un sábado a esta hora, no daba abasto para atender”.
En la misma terminal, varios comerciantes piensan incluso en la posibilidad de vender el fondo de comercio o bajar las persianas. Aunque no es su caso, Pedro Torres, del rubro arreglo de calzados, contó que intenta absorber los aumentos y utilizar menos energía, para poder bajar los costos. “Estoy trabajando mucho más y ganando muchísimo menos, pero es la única forma”, aseguró.
En otro rubro, Pablo Datolo, aseguró que en su pescadería la situación es la misma: “alquiler, luz, aumento de la mercadería y las ventas en picada, veremos qué pasa ahora en Semana Santa”, señaló.
Distintas voces, el mismo lamento

“Absorbimos los aumentos y tarifazos para no subir los precios, pero se nos hace muy complicado”.
CLAUDIO VILLARREAL.

“En este rubro las ventas suelen bajar por cuestiones estacionales, pero esta vez la baja es demasiado”.
CARLOS LUMINARI.

“Atravesé todas las crisis en 28 años de comercio, pero esta es la peor de todas, la gente no tiene plata”
HERNÁN CATALDO.

“Hace unos años, un sábado a esta hora, no daba abasto para atender, ahora la gente no tiene plata”.
HORACIO BUSCETTO.

“Ya no sé qué más hacer para bajar costos, trabajo mucho más y gano muchísimo menos”.
PEDRO TORRES.

“La situación está muy complicada, los aumentos son constantes y las ventas están muy bajas”.
PABLO DÁTOLO.