Postal
Como sacada de la máquina del tiempo, la foto es una auténtica postal de la década del 80. La caja de la vieja camioneta haciendo de tarima, en la puerta del palacio municipal y, micrófono en mano, el dirigente Tomás Pérez Bodria, de jeans raídos y camisa, enhebrando un duro discurso contra “la oligarquía que usurpa este edificio”. Pero no es de 1985, sino del último viernes, en la marcha contra el tarifazo en la que diferentes sectores de la oposición aprovecharon para mostrarse unidos.
Discordia por el tercero
En las últimas horas, el nombre del supuesto titular del Juzgado de Faltas Nº 3, vacante, corrió como reguero de pólvora. El nombramiento, que debe ser aprobado por el Concejo Deliberante llegaría tras un supuesto acuerdo entre el intendente Nicolás Ducoté y el edil José Molina. El nombre de Norberto Fulco, amigo y abogado del propio Molina, suena desde diciembre último e incluso ya tiene oficina en Tomás Márquez y Braschi. La posible nominación se hizo pública, no solo por rumores, sino que según varios derquinos el propio letrado contó abiertamente lo contento que estaba de estar cerca de asumir ese cargo.
El expediente ingresaría al Legislativo en la primera sesión del año, el 14 de marzo, aunque las mismas fuentes aseguran que el consenso “está más que difícil”. Pero ese no sería el único acuerdo de Ducoté con la oposición, ya que el exconcejal Carlos Olivera podría llegar al Juzgado de Paz, de la mano del diputado bonaerense massista Jorge D’Onofrio.
Padre
El 2019 no será un año fácil de olvidar para el concejal oficialista Diego Ranieli, que acaba de ser padre de un varón. En la foto se lo ve con el gesto orgulloso de padre reciente, sosteniendo al pequeño Álvaro. Con emprendimiento nuevo recién estrenado y en ascenso -Puerto del Pilar-, está, además, a punto de ser designado presidente del bloque de Cambiemos en el Concejo Deliberante, para conducirlo en el desafiante año legislativo que empieza el próximo viernes 1º de marzo.
Chori
Una buena choripaneada suele ser un modo de protesta que, además de hacer visible un reclamo, sirve para alegrar a sus participantes.
Claro que depende mucho del clima.
Es lo que no tuvieron en cuenta los estudiantes del Instituto de Formación Docente Nº51, que protestaron contra el cierre de la carrera de historia y terminaron cubriendo las brasas con una sombrilla bajo una copiosa lluvia. Eso sí, este cronista da fe de que el resultado gastronómico fue excelente.
Representante
Un piquete de vecinos de Zelaya planteó, esta semana, una serie de reclamos básicos al Municipio: transitabilidad de las calles principales, cortes de pasto y el uso de un camión regador. La protesta, que no fue la primera, tuvo su cuota de tensión. La sorpresa fue que el encargado de poner paños fríos fue Marcos Aguirre, un empresario que supo transitar distintos espacios políticos, con más de un polémica. En realidad reviste en la Subsecretaría Territorial III a cargo de Juan Manuel Moraco.
