Esta semana, el Boletín Oficial trajo más malas noticias. Entre ellas, el aumento de las cuotas de la medicina prepaga que, con autorización del gobierno, volverán a subir un 5% desde febrero. La decisión fue una de las primeras que se adoptó desde la asunción Sebastián Neuspiller al frente de la Superintendencia de Servicios de Salud, órgano que debe autorizar las subas. Sin embargo, desde el área aseguraron que el permiso de ajuste había sido concedido desde antes del recambio de autoridades. Lo que se dice, una verdadera pesada herencia.