El martes, el exmandatario Fernando de la Rúa, vecino de Villa Rosa, ingresó al Hospital Austral por un problema cardiovascular y, luego de ser sometido a una intervención quirúrgica en la que le colocaron tres stents, permanece internado en terapia intensiva y asistido por un respirador artificial.
Allegados al expresidente confirmaron a la agencia de noticias Télam, que su estado es delicado luego de que ingresara al nosocomio derquino por una bronquitis que complicó sus problemas cardíacos, por lo cual debió ser operado.
Al parecer, el dirigente radical se habría descompensado en la madrugada del 1º de enero, después de una reunión familiar en su quinta de Villa Rosa. Además de su mujer, Inés Pertiné, desde ayer lo acompañan sus hijos Antonio y Fernando, que viajaron con urgencia desde el exterior, luego de enterarse la noticia. De hecho, ayer por la noche se los pudo ver cuando salían del hospital, todavía con valijas ya que habrían asistido a ver a su padre directo desde el aeropuerto.
Cabe destacar que De la Rúa, que cumplirá 82 años en septiembre, había sufrido dos infartos el año pasado, uno en mayo y el último en octubre y ya le habían colocado dos stents.
La última vez que se lo vio en público fue a fines de noviembre cuando asistió junto a su esposa a la gala del G-20 que tuvo lugar en el Teatro Colón.
Antecedentes
Los problemas de salud de Fernando De la Rúa no son nuevos. Ya cuando era presidente, en 2001, le practicaron una angioplastia por problemas coronarios.
En mayo del año pasado, en tanto, debió ser sometido a otra intervención quirúrgica, que en esa oportunidad tuvo lugar en el Sanatorio Otamendi, de CABA, en donde le colocaron dos stents. Meses después, en octubre, fue atendido en el Instituto del Diagnóstico luego de sufrir un infarto, en donde le volvieron a practicar una angioplastia.