La Secretaría de Energía dejó sin efecto la bonificación para los usuarios residenciales de gas natural que lograran un ahorro en su consumo, con relación al año anterior, y delimitó el subsidio para los beneficiarios de la tarifa social.
La medida, que comenzará a regir a partir de octubre, fue comunicada ayer con la publicación en el Boletín Oficial, de la Resolución 14/2018, que dejó sin efecto el artículo 10 de la Resolución 212 de octubre de 2016 y los artículos 3, 6 y 9 de la Resolución 474 de noviembre de 2017, del ex Ministerio de Energía.
En la primera de las modificaciones, se eliminan los topes de aumentos, que en el caso de los usuarios residenciales (R1) era del 300 %, en la medida en que el monto de la factura superase los 250 pesos.
En tanto, los artículos dejados sin efecto de la resolución 474/2017 determinaban una bonificación de 10% para los usuarios residenciales que registraran un ahorro en su consumo igual o superior a 20% con respecto al mismo período de 2015.
En el caso de los beneficiarios de la tarifa social, la norma señala que “resulta conveniente dejar sin efecto el esquema de topes previsto (...) por lo que se estima necesario focalizar el esquema de montos máximos para determinados usuarios”.
Así, a partir de octubre, la bonificación para los beneficiarios de la Tarifa Social será equivalente a 100%, pero sobre un bloque de consumo máximo y los consumos por encima de dicho bloque se abonarán al 100% del precio.
Por la necesidad de hacer un uso más eficiente de los recursos previstos, explica la resolución firmada por Javier Iguacel, corresponde dejar sin efecto la bonificación contemplada en la Resolución de 2017.



