Un informe de la Universidad Austral señala que, desde 1983, el 61% de los paros generales nacionales fueron hechos durante presidencias no peronistas.
Un informe de la Universidad Austral señala que, desde 1983, el 61% de los paros generales nacionales fueron hechos durante presidencias no peronistas.
El trabajo fue realizado por Marcelo Bermolen, abogado, especialista en Acceso a la Información Pública, Calidad Institucional y Transparencia Electoral, y profesor de la Escuela de Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Austral.
El profesional hizo un recorrido por los avatares políticos desde la vuelta de la democracia, afirmando que "el movimiento sindical argentino, su conformación y consolidación organizacional en gremios, centrales obreras y confederaciones tiene una profunda raigambre histórica y cultural vinculada al movimiento peronista. Por eso, no extraña que la mayor cantidad de paros se haya realizado desde la restauración de la democracia a gobiernos no peronistas".
Así, de un total de 41 paros nacionales, 25 se concentraron en tres presidentes no peronistas (Raúl Alfonsín, Fernando De la Rúa y Mauricio Macri), cada uno con un único mandato total o parcialmente ejercido, versus 16 paros generales a cuatro presidentes de origen peronista (Carlos Menem, Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner, y Cristina Fernández). En términos porcentuales, 61% versus 39%.
Bermolen agrega en su informe que Mauricio Macri es, por el momento, el Presidente no peronista con menor actividad sindical vinculada a planteo y realización de paros generales (lleva cuatro). Raúl Alfonsín encabeza la lista de paros sufridos con 13, seguido por Fernando de la Rúa con 8.
Tomando el indicador de “Frecuencia de paro medido en días”, De la Rúa es quien se llevó la peor parte con un paro cada 92 días; seguido de Alfonsín, con un paro cada 157; cerrando la lista Macri con un paro cada 255 días. "Curiosamente -expresó-, Macri es el Presidente no peronista mejor ubicado según ese indicador, e iguala a Duhalde, el peronista peor rankeado quien sufriera también un paro general cada 255 días".
A su vez, agregó que la convocatoria a paros generales "responde a presiones de las bases que reclaman medidas contundentes o urgentes en defensa de derechos amenazados, precarización laboral o situaciones de ajuste que provocan recortes de ingresos, aunque mayoritariamente han sido planteados bajo el rotulo 'contra la política económica'".
Y añadió: "En todos los casos, la acción sindical de 'parar' ha sido más benigna para los presidentes del eje peronista que para los no peronistas, también rotulados como radicalismo y alianzas. Por caso, a Néstor Kirchner sólo le efectuaron un paro. La realización del primer paro a Cristina Fernández demoró 1.808 días, mientras que durante la presidencia de Carlos Menem se exhibe la mayor brecha de días entre la concreción del primer paro general y el segundo (632)".
El académico concluyó señalando que "una lectura relativa, pero interesante de considerar, podría interpretar que el sindicalismo argentino, más allá de velar por los intereses gremiales, ha sido menos combativo con los gobiernos peronistas que luego terminaron más cuestionados por destruir la industria nacional o mostrar graves casos de corrupción".