El gobierno municipal avanzó esta semana en la implementación de una serie de beneficios tributarios para sectores vulnerables de la sociedad.
De esta manera, el intendente Nicolás Ducoté buscó aportar un paliativo a los bolsillos de familias y pequeños comercios, golpeados por los sucesivos tarifazos de los servicios públicos. Y, de paso, se hizo de argumentos para obturar el tratamiento legislativo de la declaración de emergencia tributaria que propuso la oposición.
Las medidas se implementaron por decreto, instrumento que fue luego refrendado por el Concejo Deliberante, como un adicional de respaldo político.
El Diario reconstruyó los detalles de la normativa para que los contribuyentes sepan qué deberán hacer para acceder a los beneficios, en caso de que les correspondan.
En principio, el decreto tiene dos destinatarios: por un lado pequeños comerciantes y por el otro, contribuyentes de la tasa de Servicios Generales.
Los primeros serán beneficiados con una reducción del 25% de las tasas de Seguridad e Higiene y de Inspección por Habilitación.
El subsecretario de Ingresos Públicos, Juan Carlos Mairano, explicó a El Diario que las quitas serán automáticas para los pequeños comercios.
El rango de los alcanzados por el beneficio coincide con el establecido para el régimen simplificado de habilitaciones. La característica principal es que los comercios no superen los 50 metros cuadrados de superficie. De todos modos, Mairano anticipó que serán flexibles con el criterio.
El funcionario indicó que hay unos 2.400 contribuyentes de las tasas alcanzadas por el beneficio que están registrados como monotributistas. Aunque dijo que aún debe chequear que estén alcanzados por la categoría.



