La Defensoría del Pueblo bonaerense puso en funcionamiento el Consejo Consultivo para la Defensa de los Derechos del Docente, un ámbito que tendrá el objetivo de garantizar protección a los maestros ante posibles conflictos.
El Consejo, que preside el Defensor del Pueblo, Guido Lorenzino, está compuesto por Mario Oporto, quien fue ocho años director general de Cultura y Educación, Norberto Liwski y Patricia Perelló.
En ese sentido, Oporto explicó que “se trata de un espacio de consulta permanente, asesoramiento, discusión y acción para atender al docente, brindarle información y defenderlo ante situaciones de conflictividad donde se vean vulnerados sus derechos”.
“Los docentes necesitan el respaldo del Estado. Esto es un mensaje político de respaldo a su trabajo. Una educación de calidad empieza por docentes respaldados en su profesionalidad”, analizó.
Aclaró además que el Consejo “no se involucrará en cuestiones gremiales, ni intervendrá en paritarias, sino que atenderá casos en los que estén vulnerado derechos de los docentes”.
“Esto tiene que ver, básicamente, con defender la autoridad docente, por ejemplo en la relación con los padres. Creo que el docente es un agente del Estado, que le da potestad para acreditar saberes y hay que defender esa autoridad”, graficó Oporto.
Subrayó que también se trabajará para garantizar la “libertad de cátedra” y para “garantizar derechos hacia adentro de las propias instituciones”.
“Muchas veces ocurre que un maestro cuenta que lo obligan ‘desde arriba’ a que todos los chicos pasen de año o que no lo dejan trabajar con libertad en determinado tema. Si eso ocurriera, el Defensor intervendría”, ejemplificó.
Sostuvo que “al mismo tiempo, buscaremos intervenir para evitar la violencia institucional o la presión de autoridades y trabajaremos en los casos que aparezcan sobre condiciones de trabajo, higiene seguridad e infraestructura”.




